Helado de plátano casero (sin heladera)

Un helado casero perfecto para tus comidas de verano. Delicioso y con el sabor puro del plátano.

Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 121 minutos
Económica
3 comensales
Tipo de receta: Fruta

Ingredientes:

  • 300 ml de leche entera
  • 300 ml de nata líquida
  • 4 plátanos
  • 125 g de azúcar moreno
  • 1 yogur natural
  • 1 palo de canela
  • 1 clara de huevo
  • 125 g de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 50 g de nueces peladas.

Elaboración:

  1. Poner en un cazo los plátanos pelados y troceados con la leche, la nata, el azúcar, la vainilla, la canela y el zumo de limón.
  2. Llevar a ebullición.
  3. Retirar del fuego y dejar enfriar.
  4. Quitar la canela y triturar con la batidora.
  5. Montar la clara de huevo firmemente, añadir el yogur y mezclar con la preparación de plátano.
  6. Pasar a un recipiente con tapa y meter en el congelador.
  7. Remover cada hora durante las primeras 4 horas.
  8. Reservar en el congelador otras 4 horas más.
  9. Servir una bola de helado en cada copa o recipiente y espolvorear las nueces trituradas por encima.

Claves para preparar el mejor helado casero:

El ingrediente estrella de este helado son los plátanos. Esta fruta es un alimento nutritivo y cargado de energía. Gracias a su alto contenido en triptófano, se elevan los niveles de serotonina y mejoras tu estado de ánimo. Además, favorece la digestión, por su contenido en fibra y es beneficioso para prevenir y aliviar el ardor de estómago.

El plátano destaca por su alto contenido en hierro, un mineral imprescindible en tu dieta y esencial para aquellas personas que padecen anemia. El potasio y el sodio que contiene esta fruta ayudan a reducir la presión arterial.

Si la leche entera no te sienta bien, puedes apostar por una leche más ligera o sin lactosa. Además, tienes la opción de sustituir la leche tradicional por la leche vegetal, eso sí teniendo en cuenta que debes buscar una bebida que no tenga una gran cantidad de azúcar.

Para montar la clara es recomendable añadir una pizca de sal. De esta manera conseguirás que las claras a punto de nieve queden perfectas. Además, te en cuenta que el recipiente que uses para montarlas esté totalmente limpio de restos de alimentos y que no tengan grasa.

Claves para conseguir un helado cremoso...

Es muy importante que cuando metas la mezcla en el congelador la remuevas cada hora con unas varillas (cuando empiece a congelarse) durante las 4 primeras horas (es decir, debes repetir estre proceso tres veces). Después deja que se congele por completo sin tocar el helado. De esta manera conseguirás una mezcla homogénea y sin cristales de hielo.

Otro truco para conseguir cremosidad en tu helado es añadirle un chorrito de miel, ya que este alimento es un anticongelante natural. Puedes sustituir la proporción de azúcar por unas cucharadas de miel de buena calidad. Intenta evitar la miel de supermercado, ya que suelen estar excesivamente cargadas de azúcar.

Hay que tener en cuenta que cuanta más grasa tenga tu helado menos cristales de hielo tendrá y, por lo tanto, más cremoso quedará. Elige una nata con un porcentaje mínimo de 35 % de grasa para conseguir este resultado. Para servir el helado, ten en cuenta que la temperatura perfecta está entre los  -14 y -7 grados. Saca la mezcla del congelador unos minutos antes para que puedas servirlo sin problema.

Si te gustan los helados pero quieres reducir la ingesta de grasa, puedes sustituir la nata por un yogur.

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