Tarta de hojaldre, ciruelas y 'crumble'

Es recomendable tener una sartén que no se pegue, que solo utilices para hacer tortillas y platos tipo crepes o tortitas.

Ingredientes:

  • Masa de hojaldre (4 discos)
  • 8 ciruelas
  • 75 g de galletas
  • 75 g de azúcar moreno
  • 60 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • helado de vainilla
  • azúcar glas
  • 1 huevo
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Fruta
Vegetarianos

Elaboración:

  1. Corta con un disco cortante de pastelería la masa de hojaldre en 4 discos de unos 12 cm. Pínchalos con un tenedor, para que no se hinchen al cocerlos.
  2. Lava y corta las ciruelas por la mitad, deshuésalas, córtalas en finas láminas con una mandolina y colócalas superpuestas en el mismo sentido. Pinta con un pincel de silicona los bordes de la tarta con huevo batido.
  3. Precalienta el horno a 180 °C e introduce las tartas durante 15 o 20 minutos, hasta que la masa esté cocida y los bordes ligeramente dorados.
  4. Para preparar el 'crumble', trocea las galletas y mézclalas con el azúcar moreno, la canela y la mantequilla fría en daditos. Con las manos, desmiga y crea una pasta homogénea y arenosa. Reserva 15 minutos en el frigorífico.
  5. Sirve la tarta a temperatura ambiente en un plato, pon una bola de helado por encima y desmenuza el crumble. Espolvorea con azúcar glas.

Qué es el 'crumble'

El ' crumble' es un dulce anglosajón realizado a partir de una capa de fruta fresca mezclada con una capa de harina, mantequilla y azúcar. Posteriormente, esta mezcla se mete al horno y el calor ablanda la fruta, pero endurece la cubierta.

Normalmente, el 'crumble' se come en invierno y en días lluviosos, ya que se suele comer caliente junto a una bola de helado de vainilla o con crema inglesa

Para prepararlo, hay muchas recetas diferentes. La preparación dependerá de qué resultado buscamos y nuestros propios gustos. No obstante, existen algunos trucos y pautas que puedes seguir para que te quede perfecto. 

En primer lugar, el condimento de la fruta es importante. Se puede aromatizar con especias, como la canela, o con licores, como el vino dulce, el amaretto y el anís estrellado. La mermelada y el zumo de naranja van muy bien, ya que nos permitirán dar intensidad al postre y reducir la cantidad de azúcar. 

Por otro lado, un truco para que la fruta quede esponjosa y no dura es echar harina de maíz. La maicena con la fruta troceada evita que el 'crumble' absorba el jugo de la fruta. De esta forma, la cubierta quedará crujiente.

Además, el tipo de fruta será un condicionante para los ingredientes que usemos. Las necesidades de cada receta variarán según el tipo que usemos. Los 'crumbles' con frutas ácidas como las ciruelas necesitan más azúcar para equilibrar los sabores, mientras que un 'crumble' de manzana será mucho más dulce, por lo que la cantidad de azúcar podrá ser menor.

Para la cubierta, se pueden añadir amaretti (unas galletas desmenuzadas), frutos secos molidos o copos de avena para enriquecerla y conseguir una mejor textura. No obstante, recuerda que el 'crumble' debe estar crujiente y seco, por lo que no se debe impregnar con el líquido de la fruta. Un truco es hornear previamente la cubierta y después echar la fruta. De esta manera, la fruta queda con su textura original y entera. 

Por último, el azúcar será determinante para nuestro resultado. Si queremos un 'crumble' crujiente podemos echar azúcar moreno o demerara. El resultado será una cubierta ligeramente caramelizada.

¿Te animas a probar esta receta?

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