El yogur helado, ¿es nuestra opción más saludable?

¿Quién no ha optado alguna vez por un yogur helado como la “versión saludable” del helado? Puede que no nos hayan contado toda la verdad…

Se acerca el buen tiempo, el calor… Y, ¿qué mejor que un refrigerio para combatir los grados de más? Has llevado una dieta equilibrada durante todo el año y en verano quieres continuar con este estilo de vida. Pues bien, si quieres mantener tus hábitos saludables, también en la época estival, puede que a partir de ahora rechaces uno de los favoritos entre los dulces: el yogur helado.

Nos han vendido el yogur helado como la versión “saludable” del helado tradicional con la diferencia de que solo existe un solo sabor: el de yogur.

Ni es un helado, ni un yogur

Se ha convertido en el enemigo por excelencia del helado tradicional. Ha subido puestos en los últimos años hasta competir casi al nivel de estrellas del verano, como un cucurucho con una bola de  chocolate o de vainilla.

Esta escalada hacia el top del ranking de dulces del verano se debe al marketing utilizado para venderlo (que en ocasiones ha resultado engañoso). Se ha vendido que tiene las mismas calorías que un yogur natural azucarado. ¡Error! Se afirma que el yogur helado tiene casi el triple de calorías que un yogur natural sin edulcorar.

Si lo considerásemos de la familia de los helados, sus proporciones de azúcar y grasa entrarían dentro de lo que consideramos normal. Pero teniendo en cuenta que la media de calorías que posee un yogur se aproxima a las 60, las 160 del yogur helado nos hace dudar de si es realmente tan sano como nos han contado...

Además para que su congelación se vea mejorada, se añaden una serie de edulcorantes que también suman grasas y calorías al yogur helado.

Y por supuesto, no nos olvidemos del plus calórico que lo adorna: los toppings. Son un “must” en este dulce… Galletas troceadas, chocolate, sirope, lacasitos o dulce de leche. Las posibilidades son infinitas y tentadoras, aunque encontramos opciones saludables como trocitos de fruta de temporada si queremos un topping más sano.

Como hemos dicho, es una opción menos saludable pero podemos darnos un capricho sabiendo lo que estamos ingiriendo… Eso sí, si te apetece un dulce sano a base de yogur, apuesta por un yogur natural (sin azúcar o con un poco de edulcorante) con trocitos de  fresas o plátano. ¡Con este postre conseguirás mantener el equilibrio de tu dieta!

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