3 recetas de salsa de pesto para chuparse los dedos

De característico color verde oscuro, y textura ligeramente espesa, la salsa de pesto es un condimento tradicional italiano, tremendamente fácil de hacer en casa, que se elabora con albahaca, piñones, aceite de oliva y queso duro.

Tanto si en alguna que otra ocasión has tenido la suerte de viajar a Italia, como si no has podido aún hacerlo pero tienes por costumbre visitar algunos restaurantes italianos (porque, por ejemplo, te encanta su gastronomía), es probable que ya te hayas percatado de algo: su cocina no solo se basa en pizzas y pasta. También dispone de suculentas recetas de vegetales y verduras, carne y arroz, entre muchos otros exquisitos ingredientes.

Pero si te preguntamos por una salsa tradicional italiana, igual de popular y característica, posiblemente la primera que te venga a la cabeza sea la maravillosa salsa pesto. Se trata de un condimento italiano que añade una explosión de sabor a prácticamente cualquier plato, aunque es cierto que combina a la perfección con platos de pasta y pizza.

¿Qué es la salsa de pesto? Algunos trucos útiles

Tradicionalmente, la salsa de pesto es una salsa o condimento elaborado con hojas frescas de albahaca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso duro curado, habitualmente Pecorino Sardo o Parmigiano-Reggiano.

Como ocurre con la mayoría de las recetas, el resultado final no solo dependerá de la “maña” de quien lo prepare, sino de la calidad de los ingredientes. ¿Lo ideal? Utilizar no solo hojas de albahaca frescas y de primerísima calidad, sino también optar por aceite de oliva virgen extra. De hecho, el aceite de oliva se convierte en uno de los elementos indispensables en la elaboración de la salsa.

Y es que cuando las gotitas de grasa del aceite se rompen al licuar los ingredientes, o al usar el procesador de alimentos, los polifenoles, que poseen un sabor amargo, son liberados durante el proceso de emulsión. De ahí que el sabor de la salsa tienda a volverse más amarga a medida que continuemos mezclando el aceite.

Si no te gusta tanto que la salsa de pesto sea tan amarga, la solución es elaborar puré de albahaca con el ajo y los piñones en una licuadora, y luego añadir tanto el aceite de oliva como el queso a mano, removiendo bien. También otra posible solución es optar por aceite de oliva puro, en lugar de aceite de oliva virgen extra.

Receta de salsa de pesto tradicional

Ingredientes:

  • 2 tazas de hojas frescas de albahaca
  • 3 dientes de ajo
  • ½ taza de piñones
  • ¾ taza de queso duro recién rallado
  • ½ taza de aceite de oliva
  • Sal (al gusto)

Preparación:

  1. Pon todos los ingredientes en un procesador de alimentos, o licuadora, excepto el aceite de oliva y el queso.
  2. Licúa o procesa hasta que los ingredientes se hayan mezclado bien, y se forme una pasta ligeramente espesa.
  3. Pasa ahora a un cuenco o tazón grande, y añade el aceite de oliva y el queso rallado.
  4. ¡Listo! Para servirlo con pasta cocida puedes añadir directamente la salsa de pesto por encima.

Truco: Si deseas que la salsa de pesto tenga una textura menos espesa, solo tienes que añadir una o dos cucharadas de agua, y luego mezclar con la pasta cocida, sirviendo de inmediato. 

Receta de salsa de pesto con pistachos

Ingredientes:

  • 2 tazas de hojas frescas de albahaca
  • 3 dientes de ajo
  • ½ taza de pistachos
  • ¾ taza de queso duro recién rallado
  • ½ taza de aceite de oliva
  • Sal (al gusto)

Preparación:

  1. Reúne todos los ingredientes, y combínalos en el vaso de la licuadora, o en el procesador de alimentos, exceptuando tanto el aceite de oliva como el queso.
  2. Procesa o licúa bien hasta que todos los ingredientes se integren, y se forme una pasta más o menos gruesa.
  3. Transfiere la pasta a un tazón o cuenco grande, añade el aceite de oliva y los quesos, y vuelve a mezclar bien de nuevo con la ayuda de una espátula de silicona (o una cuchara de madera).
  4. ¡Listo! Si lo deseas, puedes añadir algunos pistachos picados por encima de la salsa al momento de servir.

Receta de pesto de kale (col rizada)

Ingredientes:

  • 85 g de col rizada (kale)
  • 85 g de piñones tostados
  • 85 g de queso parmesano rallado
  • 4 dientes de ajo
  • 75 ml de aceite de oliva
  • El jugo de 1 limón

Preparación: 

  1. Comenzaremos lavando la col rizada. Luego escúrrela bien, hasta que no suelte nada de agua.
  2. Ahora pon todos los ingredientes en el procesador de alimentos, o licuadora, y mezcla o combina bien hasta que se forme una pasta.
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