Arroz blanco en su punto: tips que debes poner en práctica

Suelto y sin rastro de grumos. Te enseñamos todos los trucos para preparar el arroz blanco ideal para utilizar como guarnición.

El arroz blanco es un ingrediente básico presente en numerosas recetas. Se trata de un alimento saludable y nutritivo, adaptable a cualquier ocasión.  Su alto contenido en hidratos de carbono hace que sea un imprescindible en las dietas de deportistas, ya que constituye una importante fuente de energía. 

Y pese a ser un producto versátil y que ‘pega’ con todo, no es fácil pillarle el punto. ¿A quién no se le ha pasado o se le ha quedado duro alguna vez? ¿Quién no ha envidiado la maña de su madre para cocinarlo? Si estás deseando obtener un arroz en su punto, suelto y sabroso, no dudes en seguir leyendo. Te damos todos los trucos para que te salga de anuncio.

¡Fuera almidón!

Este elemento es el responsable de muchas de las calorías del arroz y provoca que quede, entre otras cosas, más o menos pegajoso, con grumos y bastante apelmazado. Si lo que se busca es hacer un risotto, por ejemplo, no es necesario seguir este paso, pero si lo que deseas es hacer un arroz blanco al estilo tradicional, será mejor que lo tengas en cuenta.  Para eliminarlo se puede colar el arroz y aclararlo bajo agua fría. Cuantas más veces lo hagas, más almidón retirarás y menos espesor adquirirá el arroz durante el proceso de cocción. 

Atención al tiempo de cocción

Otro de los puntos clave para obtener un arroz de 10: el tiempo de cocción. Éste siempre va a depender del tipo de arroz con el que contemos, pero como en este caso hablamos de arroz blanco, nos centraremos en él. 

Al haber lavado el arroz previamente, no es necesario cocerlo durante los ‘típicos’ 20 minutos estipulados, sino que con 15 debería bastar. Eso sí, aquí entran en juego factores como el estado del arroz (si utilizas uno que lleva abierto mucho tiempo, estará más seco y tardará más tiempo en cocer) o la dureza del agua.

Hay que colocar el cazo al fuego con agua y sal y sólo cuando hierva añadiremos el arroz. Para evitar que se quede al fondo, nada más verterlo en el agua removemos. Hay que permanecer un poco atentas, ya que cuando el agua vuelva a hervir, removeremos de nuevo para que los granos no se peguen.

Que quede suelto, suelto

Si eres de esas a las que se le hacen esos molestos grumitos y bolitas en el arroz, diles bye bye con estos trucos infalibles. El vinagre puede convertirse en tu aliado para evitar ‘la tragedia’ si añades un chorrito mientras se cuece el arroz. 

Y si no te convence tranquila, puedes aclarar el arroz una vez cocido para deshacer esos antiestéticos pegotes. Puedes lavarlo con agua fría y removerlo bien para que quede completamente separado. Otra de las opciones es sofreírlo ligeramente antes del proceso de cocción y, por si no lo sabías, el laurel también juega un papel importante en ese cometido. Esta hoja, aparte de añadir aroma y sabor, hace que el arroz se pegue menos.

Y con esto ya tenemos listo un arroz blanco perfecto de acompañamiento. ¿Estás ready para poner nuestros tips maestros en práctica?

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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