Arroz con calabacín y queso gratinado: ¡te encantará!

Esta sabrosa receta se prepara al horno de una forma muy fácil. ¡No te la pierdas!

Es uno de los ingredientes más agradecidos en la cocina, ya que se puede preparar de mil y una maneras. Es, además, muy nutritivo y saciante. Hablamos, por supuesto, del arroz, un cereal que ha conquistado nuestra gastronomía (y la de medio mundo) y que sirve de base para hacer paellas, risottos, revueltos, rellenos, ensaladas… y muchas otras cosas.

Ahora te proponemos una receta de lo más original -y buenísima- para aprovechar al máximo este ingrediente: un arroz revuelto con calabacín y queso parmesano gratinado al horno. ¿Interesada en descubrir este plato tan espectacular y sabroso? ¡Toma nota de los pasos!

Ingredientes que necesitas:

  • Un poco de mantequilla para untar
  • 2 kg de calabacín
  • 2 1/2 cucharaditas de sal
  • Media taza (90 gramos) de arroz blanco sin cocer sin cocinar
  • 1 cebolla mediana, picada
  • 5 cucharadas (75 ml) de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo grandes, machacados o finamente picados
  • Media taza de leche o agua
  • 2/3 tazas (55 gramos) de queso parmesano rallado
  • Un toque de sal y pimienta

Paso a paso

Precalienta el horno a unos 170ºC y engrasa con un poco de mantequilla una fuente para hornear. Después, prepara el calabacín lavándolo y recortando sus puntas. Cortálos a la mitad a lo largo y, si las semillas son particularmente grandes, quítales el corazón. Rállalo y colócalo en un tazón grande.

A continuación cocina la cebolla picada en una sartén grande con 3 cucharadas de aceite durante unos 8 o 10 minutos hasta que esté tierna y ligeramente dorada. Añade el ajo picado y un minuto después, el arroz crudo y la sal y pimienta. Saltea todos los ingredientes durante un par de minutos más. 

Vierte el salteado de arroz al bol con el calabacín y añade la media taza de leche (o de agua) y la mitad del queso parmesano rallado. Mezcla todos los ingredientes y coloca la mezcla en la fuente para hornear.

Cubre la fuente con papel de aluminio y hornéala durante 50 minutos o una hora, hasta que el arroz esté cocido. Retira el papel de aluminio, rocía la parte superior con el aceite de oliva restante y espolvorea con el queso parmesano restante. Vuelve a hornear la fuente, esta vez sin tapar, hasta que el arroz esté bien dorado y crujiente y el queso gratinado en la parte superior, aproximadamente durante otros 10 o 15 minutos. ¡Y listo! Con este plato triunfarás.

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