Cómo caramelizar cebollas en el horno

¿Alguien puede resistirse al sabor dulce y picante de unas cebollas caramelizadas? Aunque habitualmente se cocinan al fuego en una sartén, también es posible hacerlas en el horno. Te explicamos cómo.

Es cierto que pocas cosas ayudan a realzar el sabor de muchos platos como las cebollas caramelizadas. Estos dulces, picantes, tiernos y sabrosos bocados convierten casi cualquier preparación, desde un plato de pasta a una exquisita hamburguesa, en algo instantáneamente delicioso.

Y es que cualquier plato puede ser ideal para añadir un poco de cebolla caramelizada por encima, ya que tiene la particularidad de aportar sabor a muchas elaboraciones, y cuenta con la peculiaridad de proporcionar un sabor dulce y picante a la vez, que siempre tiende a gustar muchísimo.

Pero no vale aceptar imitaciones: en realidad, caramelizar cebollas en casa es tremendamente fácil de hacer. Solo se necesitan unas cuantas cebollas, un poco de aceite de oliva (o un poco de mantequilla), una sartén de fondo ancho y algo de paciencia.

Aunque hay quien añade azúcar con la finalidad de acelerar el proceso de caramelización, es verdad que no es una opción muy adecuada cuando no deseas usar más azúcar que la naturalmente presente en la cebolla (y la que se produce durante la cocción). Por lo que es perfectamente posible hacer cebollas caramelizadas sin azúcar.

Sobre las mejores cebollas, aún cuando es posible usar cualquier variedad (efectivamente, cualquier cebolla se caramelizará), las variedades amarillas y dulces tienden a ser las más recomendables, sobre todo porque además de ser más versátiles en los platos, se acaban caramelizando más fácilmente.

Pero, ¿sabías que podemos elaborarlas también al horno

Receta de cebollas caramelizadas en el horno

Receta de cebollas caramelizadas en el horno
Foto: Istock

Ingredientes:

  • 5 o 6 cebollas amarillas grandes
  • ¼ taza de aceite de oliva
  • 1 cucharada de sal

Elaboración:

Empezamos precalentando el horno a 200 ºC.

Mientras el horno se calienta, comenzamos a preparar las cebollas. Para ello, cortamos tanto el tallo como los extremos de la raíz de las cebollas, las cortamos por la mitad y luego a lo largo. Seguidamente, retiramos la piel marrón seca. Ahora cortamos las cebollas en rodajas (recuerda que es imprescindible que todas las rodajas de cebolla tengan aproximadamente el mismo tamaño, lo que ayudará a que se cocinen de forma uniforme).

Colocamos ahora todas las rodajas de cebolla en una olla grande, apta para microondas. Aunque en este momento las rodajas de cebolla llegarán hasta la parte superior, durante el proceso de cocción acabarán encogiéndose drásticamente. 

Mezclamos las rodajas de cebolla con el aceite de oliva y la sal, lo que ayudará a extraer la humedad y evitará que se peguen. Tapamos la olla y la colocamos en el interior del horno precalentado.

Cocinamos durante 15 minutos a la temperatura indicada (200 ºC). Después de esos primeros 15 minutos, abrimos con cuidado el horno, retiramos la tapa de la olla, y revolvemos bien las cebollas. Cubrimos con la tapa y volvemos a introducir la olla en el horno. Volvemos a cocinar durante 15 minutos más, y repetimos el mismo proceso durante alrededor de 2 horas aproximadamente. Pronto observaremos cómo las cebollas se encogen y adquieren una tonalidad marrón rojiza.

Cuando se alcancen las 2 horas de cocción, las cebollas se habrán oscurecido, tendrán un sabor dulce y casi no les quedará agua. Eso sí, si aún sientes que queda mucha agua en la olla, vuelve a introducir en el horno, esta vez sin tapa, y cocina durante 15 minutos más (será suficiente para evaporar el exceso de agua).

¡Listas! Para conservarlas, en caso de que no desees consumirlas en el momento, puedes guardarlas en un recipiente hermético en la nevera durante 2 semanas. ¿Sabías que también pueden congelarse? Se mantendrán perfectamente hasta por 3 meses.

Un truco sencillo que mejorará la receta

Al igual que podemos hacerlo con la cebolla caramelizada elaborada tradicionalmente en la sartén, hay quien opta por añadir un poco de vinagre balsámico con la finalidad de agregar un poco de dulzura y equilibrar ligeramente la acidez.

En caso de que desees hacerlo en esta receta, puedes agregarlo durante el último ciclo de cocción de 15 minutos.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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