Cómo sacarle partido al edamame

Normalmente solemos consumirlo al vapor con un poquito de sal y limón a modo de picoteo, pero hay más formas de tomarlo que nos permiten exprimir al máximo su sabor.

Hasta hace unos años nadie hablaba del edamame hasta que llegó el movimiento realfooder impulsado por Carlos Ríos. Desde entonces, esta vaina de soja inmadura importada de Asia no ha hecho más que agotarse una y otra vez en los supermercados, en parte gracias a su sabor irresistible, pero también por sus muchas propiedades nutricionales.

El edamame es un alimento esencial en la dieta de los japoneses. Uno de sus muchos puntos a favor es que es una gran fuente de proteínas y fibra vegetales. No tiene apenas apenas calorías, por lo que si buscas un picoteo saludable es una opción perfecta pues además es bastante saciante. Si hablamos de nutrientes, destacan en su composición el hierro, el calcio y el magnesio, así como antioxidantes.

Su consumo habitual ayuda a reducir el colesterol gracias a su alto contenido en proteína vegetal, pero es que además, y gracias a sus altos niveles de isoflavonas, es perfecto para mujeres en etapa menopáusica, pues incrementa la densidad mineral ósea durante este periodo. 

Solemos consumir el edamame hervido y aderezado con unas gotitas de limón y un poco de sal a modo de picoteo. También es muy habitual verlo en todo tipo de ensaladas o los tan de moda poké bowls. Sin embargo, hay un montón de maneras de sacarle partido, y lo estamos desaprovechando. ¿Quieres saber qué formas existen de consumirlo que no son las de siempre? Te damos algunas ideas para chuparse los dedos.

Hummus de edamame

Nos encanta el hummus tradicional y si por nosotras fuera, lo consumiríamos a todas horas. Sin embargo, a veces apetece innovar un poco y experimentar con nuevos sabores. ¿Hummus de edamame? ¿Y por qué no? Si a ti también te ha picado la curiosidad, aquí tienes la receta. 

Ingredientes:

  • 150 g de edamame sin la vaina (crudas o ya cocidas)
  • 25 g de tahini
    2 cucharadas de zumo de limón
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ½ diente de ajo
  • 50 ml de agua (la de cocer los edamames)
  • Sal
  • Pimentón y comino molido para decorar

Pon a cocer el edamame en una olla con agua y una pizca de sal durante unos 6 o 7 minutos. Cuando estén listos, escúrrelos y deja enfriar. No tires el agua de la cocción, resérvala. A continuación, pon los edamames en el vaso de la batidora junto con el zumo de limón, el tahini, el ajo, la sal y el agua. Tritúralo todo bien hasta tener una textura de puré. 

Agrega el pimentón y el comino molido por encima... ¡y ya lo tienes! Sírvelo con pan de pita, picos de pan o crudités. 

Edamame salteado

Los edamames salteados son una verdadera delicia, pues esta manera de prepararlos potencia su sabor al máximo. Ya te advertimos de que son un vicio, cuando los hagas una vez... ¡repetirás mil veces!

Ingredientes:

  • 500 g de edamame congelado
  • 1 cucharada de aceite de sésamo (o de oliva virgen extra)
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 trocito de jengibre fresco
  • Sal

Empieza cociendo los edamames y escurriéndolos. Calienta el aceite en una sartén y cuando esté listo (aquí tienes algunos trucos para saber cómo saber que el aceite está en su punto) añade los edamames. Agrega la salsa de soja y el jengibre. Saltea durante 2 o 3 minutos y después apaga el fuego. ¡Y ya están listos! Eso sí, te recomendamos que tengas cuidado al echar la sal, pues la salsa de soja ya es lo suficientemente salada. 

 

Crema de guisantes y edamames

Las cremas son un plato de lo más reconfortante durante los meses de frío. Te hemos contado cómo preparar una crema de calabaza con setas, una crema de apio y puerro y ahora queremos mostrarte una crema de guisantes con edamames para exprimir al máximo los beneficios (que no son pocos) de ambos alimentos. ¡Vamos allá!

Ingredientes:

  • 500 gr de guisantes
  • 1/2 limón
  • Pimienta
  • Sal
  • Cilantro
  • Edamames para decorar

Comenzaremos hirviendo los guisantes en un poco de agua con sal. Cuando estén listos, retíralos del fuego y escúrrelos.

Pon en un vaso de batidora los guisantes, el zumo de medio limón y medio vaso de agua. Añade un poco de cilantro, sal, y pimienta, y tritúralo todo bien. Una vez que lo tengas, añade el edamame por encima y, opcionalmente, unos taquitos de jamón. Un plato perfecto para una cena invernal, sano y nutritivo.

3 recetas para salirte un poco de la rutina en lo que al edamame respecta que te harán apreciar todavía más su sabor. ¿Cuál es tu favorita?

Continúa leyendo