Patatas asadas (muy) crujientes: así puedes conseguirlas

Consigue unas patatas al horno doradas y crujientes con estos trucos (y esta receta) que te proponemos.

Pocas guarniciones hay que sean más socorridas -y deliciosas- que las patatas al horno. Las patatas asadas casan bien con pescados, con carnes, con revueltos y con cualquier plato que pensemos, gracias a su sabor suave -pero salado- y a su textura blanda y esponjosa. 

Sin embargo, es probable que si las has preparado, en alguna ocasión te hayas preguntado cómo conseguir que queden mucho más crujientes. Lo cierto es que conseguir que las patatas estén duras, con una especie de costra dorada por fuera -y firmes por dentro- depende de algunos factores que van más allá del propio cocinado, como la calidad o tamaño del tubérculo que uses. 

Para empezar, debes utilizar una patata de calidad, cortada en trozos medianos. Es muy recomendable que la cuezas y la remuevas previamente para que los bordes se vuelvan rugosos y harinosos, y que al asarla, utilices un aceite o grasa de calidad, como la manteca de cerdo -que es la que se utiliza, por ejemplo, en Reino Unido-. ¿Interesada en saber qué más puedes hacer para conseguir unas patatas asadas muy crujientes? Aquí va una receta fácil con la que te chuparás los dedos.

Ingredientes:

  • 1 kg de patatas harinosas, peladas y cortadas en cuartos.
  • Una pizca de sal
  • 4 cucharadas de manteca de cerdo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 6 dientes de ajo, sin pelar y machacados con el cuchillo

Paso a paso

Para empezar precalienta el horno a 220 ºC. Mientras tanto cuece las patatas en agua con sal en una olla durante unos 5 minutos. Prepara una bandeja de horno con un poco de manteca y aceite de oliva y métela en el horno durante 10 minutos hasta que esté bien caliente. 

Cuela las patatas y vuelve a meterlas en la cacerola. Echa más sal y remuévelas de vez en cuando con fuerza, para que sus bordes se vuelvan rugosos. Esto hará que se vuelvan más crujientes.

Saca la bandeja del horno y coloca en ella las patatas, moviéndolas bien para que se impregnen bien de toda la grasa. Añade también los dientes de ajo machacados y vuelve a meter la bandeja al horno.

Asa las patatas durante aproximadamente una hora, dándoles la vuelta una o dos veces en ese tiempo. Cuando ya estén hechas y doradas, sácalas del horno y espolvoréalas con el condimento que prefieras, como por ejemplo sumac, pimentón u orégano. ¡Te encantará su sabor y su textura!

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