Cómo hacer un pato a la pekinesa tradicional

Muy popular en Pekín (China), de donde proviene, en esta ocasión queremos descubrir cómo elaborar el tradicional pato a la pekinesa. No te lo pierdas con esta exquisita receta.

La primera mención de la que se tiene constancia sobre el pato pekinés se remonta a la dinastía Yuan, que fue fundada por Kublai Khan, nieto de Genghis Khan, en el siglo XIII. Se cree que el tradicional pato a la pekinesa fue servido por primera vez en esos años. Aunque no fue hasta el siglo XV cuando esta elaboración consiguió convertirse en uno de los platos más célebres del país.

De hecho, el pato se había constituido ya como un alimento básico, el cual contaba con una presencia bastante destacada en los diferentes menús de la corte imperial. Y aunque la mayoría de los ciudadanos criaban patos por su carne, los huevos y el plumón, el tiempo que se requería para elaborar el plato requería de un gran gasto de capital humano; un gasto que muchas familias campesinas simplemente no podían permitirse.

Poco después, alrededor de la primera mitad del siglo XVI, un restaurante ubicado en Beijing, llamado Bianyifang, empezó a servir una versión ligeramente modificada de la elaboración original, volviéndose muy popular. Es más, aprovechando el éxito, empezaron a abrirse otros restaurantes especializados en pato con el mismo nombre.

No obstante, se trata de un plato tan enormemente popular y delicioso en China, que su receta ha llegado hasta nuestros días. Además, es muy fácil de elaborar, aunque es cierto que en un primer momento puede asustarnos un poco.

Y es que, como señalan los expertos, todo cocinero debería hacer pato a la pekinesa al menos una vez en la vida, al tratarse de una visión de una cocina extranjera tan rica como es la china, y una auténtica aventura en la cocina, que produce resultados deliciosos.

Algunas claves a tener en cuenta

La clave del pato a la pekinesa es secar y tensar la piel mientras la carne se mantiene húmeda y suculenta. Además, también es fundamental que la piel del pato se separe de la carne (pero sin quitarla), ya que esto ayuda a mantener la piel alejada de la grasa a medida que se deshace durante el proceso de asado.

Nos encontramos ante un plato maravilloso, porque la mayor parte del trabajo se hace antes de asar. Además, al no ser necesario servirlo muy caliente, no tenemos por qué preocuparnos por trincharlo tan rápidamente.

Receta de pato a la pekinesa

Receta de pato a la pekinesa
Foto: Istock

Ingredientes:

Ingredientes para el jarabe de miel:

  • 4 cucharadas de miel
  • El jugo de 1 limón
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 160 ml de vino de arroz
  • 1,2 l de agua

Ingredientes para servir:

Elaboración:

Comenzamos partiendo el limón por la mitad y lo exprimimos para obtener su jugo. Seguidamente, combinamos el jugo de limón con la miel, la salsa de soja y el vino de arroz en una cacerola grande. Añadimos 1,2 litros de agua y calentamos al fuego hasta llevar a ebullición. Cuando alcance este punto, bajamos a fuego bajo y continuamos cocinando a fuego lento durante 20 minutos.

Mientras tanto, debemos enjuagar y limpiar muy bien el pato, secándolo posteriormente con papel de cocina. Lo colocamos sobre una rejilla en una fuente apta para horno. Y, con la ayuda de un cucharón, vertemos el almíbar que hemos elaborado antes sobre el pato. Es aconsejable hacerlo varias veces, ya que de esta forma nos aseguraremos que su piel estará completamente cubierta por todos lados.

Reservamos el pato en el interior de la nevera, sin secar, donde deberá mantenerse durante toda la noche. Es normal que, cuando el pato se haya secado, su piel se sienta ligeramente arrugada.

Al día siguiente, en el momento en el que vayamos a preparar y cocinar el pato, comenzamos precalentando el horno a 240 ºC.

Sobre la parrilla en la asadera, colocamos la pechuga de pato hacia arriba. Añadimos 150 ml de agua a la lata, para evitar que la grasa salpique, e introducimos el pato en el horno durante 15 minutos.

Cuando haya pasado este tiempo, reducimos la temperatura del horno a 180 ºC, y continuamos asando durante 1 hora y 5 minutos.

Una vez transcurrido el tiempo de asado recomendado, retiramos con cuidado el pato del horno y lo dejamos reposar durante al menos 15 minutos antes de trincharlo. 

Cuando llegue el momento, con la ayuda de un cuchillo afilado, cortamos tanto la piel como la carne en trozos, y los vamos colocando en una fuente de servir caliente. Se recomienda servir rápidamente, acompañando con las cebolletas cortadas en trozos, la salsa hoisin y las tortitas chinas.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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