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Diferentes lasañas para triunfar cuando tienes invitados

Cuesta dar el paso a salir de la zona de confort cuando la de carne está tan rica, pero hay muchas otras alternativas para llegar al diez con este plato.

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Lasaña (Foto: iStock)

En la comida, como en la literatura, el deporte o el cine, hay estrellas contra las que no se puede competir en carisma y en impacto mediático. No tienen por qué  serlas mejores en lo suyo -generalmente, malos no son-, ni que tengan que ser las que más te gustan a ti, pero el consenso general que generan está ahí, es irrebatible. Y te lo vamos a demostrar con un plato en concreto: la lasaña.

El día que probaste el primer bocado de este clásico del recetario italiano te diste cuenta de que Garfield no tenía un pelo de tonto; es más, Garfield somos muchos. Y es que está tan rica la lasaña de carne que cuesta muchísimo dar el paso a probar alguna otra alternativa de esta “ milhoja” de pasta que puedes rellenar de lo que quieras. Solo necesitas una buena idea y un poco de sentido común para triunfar cuando la prepares.

Lasaña boloñesa clásica

Ya le dedicaremos un día unas líneas en exclusiva para que no cometas los errores clásicos que estropean una receta maravillosa como esta, y también te daremos algunos trucos para dejarla más jugosa, pero basta con que sepas que realmente es una receta clásica porque culturalmente es la versión que hemos adoptado en la gastronomía española desde la irrupción de la cocina italiana. Así ocurrió con los espaguetis hasta que nos dimos cuenta de que había mucha vida más allá de la bolognesa, que por cierto está infinitamente más rica, por mucho que nos empeñemos en mezclarla con la de cerdo, con carne de vaca (de calidad) exclusivamente.

Lasaña vegana de setas y verduras

Aunque es un plato que lleva en origen muchos alimentos no aptos para la dieta vegana como la leche de la bechamel y la carne del relleno, hoy en día se conocen alternativas vegetales excelentes para hacer lasaña. El relleno, por ejemplo, lo puedes hacer con champiñones -o cualquier otra seta-, verduras bien pochadas -cebolla, calabacín, berenjena, etc.- y, si quieres, un puñadito de lentejas para incluir legumbre también en la receta. Y la bechamel la puedes elaborar con tu bebida vegetal favorita y con margarina. Por último, el queso debe ser vegano, de origen vegetal. El sabor varía, pero no por ello es peor; simplemente es distinto al tradicional.

Lasaña de salmón

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Lasaña de salmón (Foto: iStock)

Dentro de las lasañas de pescado, la más habitual, al menos en nuestra opinión, es la de atún, pero ahora que el salmón está tan de moda y suele gustar tanto te proponemos incluirlo como el ingrediente principal de una lasaña del mar. Es una forma original de hacer este pescado del que puedes haberte aburrido de comerlo al vapor, crudo o a la plancha. Una versión caliente es seguir los pasos de la carne pero preparando un relleno a base de salmón y verduras al gusto, y una muy original que se come templada es hacerla con salmón y guacamole, en lo que sería una versión del tartar de salmón transformado su esencia a una milhoja de pasta.

Lasaña de pollo al curry

Puedes hacer una lasaña “conservadora” con pollo y verduras y sabes que no vas a fallar, pero si de verdad quieres ser rompedora y original, prepara un buen guiso de pollo al curry y monta una lasaña con ello porque tus invitados se van a quedar alucinados. Lo mejor de esta lasaña es que la puedes hacer con una parte del guiso de pollo, por lo que es una receta de aprovechamiento. Queda muy bien con pasta de espinacas, para escapar un poco de la pasta blanca tradicional.

Lasaña de centollo

El marisco es una opción fantástica para hacer lasaña y triunfar. Es una forma distinta, casera y humilde, de cocinar un producto de origen no tan humilde. Puedes utilizar langostinos, gambas, carabineros, cangrejo y otros muchos productos del mar para hacer lasaña, pero nuestro favorito es el centollo -también conocido como txangurro por su denominación en el País Vasco- por lo bien que se adapta una vez desmigado a la estructura de la lasaña. 

Lasaña verde

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Lasaña verde (Foto: iStock)

Que el relleno sea vegetal en una lasaña no indica que en todos los casos sea vegana. Este es un ejemplo de ello, porque la bechamel y el queso se mantienen, de manera que se convierte en una receta vegetariana, pero no pasa el filtro vegano. Lo que varía con respecto a la clásica de carne es el relleno, que para que sea de un color verde muy intenso lo hacemos a base de brócoli desmigado, espinacas y calabacín como verduras principales. También le puedes añadir un toque de otro color intenso con la zanahoria y por supuesto no puede faltar la cebolla, que en casi todas las versiones de lasaña es un elemento clave.

Lasaña sin pasta

Técnicamente no es posible hacer una lasaña sin pasta pero, a riesgo de que los puristas de este plato se enfaden, hemos decidido arriesgar con esta última propuesta que está a medio camino entre lasaña y musaka. De la primera mantiene el relleno de la tradicional bolognesa, justo al revés que en la mayoría de las versiones que te hemos propuesto en esta lista, y de la segunda incorpora su esencia: las capas de berenjena en sustitución de la pasta. No es ni una cosa ni la otra, pero el resultado es espectacular.

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