Ideas para preparar los mejores crepes

Resolvemos tus dudas a la hora de elaborar este antojo en casa

El crepe es sinónimo de ocio y alegría, porque es la típica comida que solemos degustar acompañados en alguno de esos días que se salen de la rutina habitual, ya sea en un restaurante que los prepare bien o en alguna reunión casera, aunque esto último es menos habitual. Poca gente los cocina en casa cuando tiene antojo de ellos, quizá por miedo a las temidas masas o simplemente por falta de hábito, lo cual genera muchas dudas al prepararlos, pero con un poco de ayuda previa no habrá nada que pueda evitar que consigas unos crepes de rechupete. 

No tendría mucho mérito ayudarte con los sabores, puesto que el crepe es posiblemente la base más versátil que existe. Prácticamente cualquier combinación que se te ocurra será un éxito. Solamente te daremos un par de ideas al respecto: utiliza como base de tu crepe un queso que quede untuoso con el golpe de calor que le des al terminar de hacer la masa. O mejor aún, prepara una elaboración previamente que luego viertas sobre el crepe con la que sorprender  a tus invitados: bechamel con pollo o atún, pisto de verduras, o una parte de la mezcla que hiciste para tu última lasagna -ya tienes una excusa para reservar y congelar un poco la próxima vez- son algunas de nuestras recomendaciones para triunfar.

De todas formas, aunque está claro que jugar con los sabores es lo más divertido de cocinar crepes, no puedes perder de vista lo verdaderamente importante para optar al sobresaliente con esta receta: la elaboración de la crema que da lugar al crepe. 

Elige el tipo de harina

De entrada, hay dos detalles de su composición con los que puedes hacer pruebas en casa hasta conseguir la mezcla que más te guste. Uno de ellos es la harina, que puede ser tradicional o de trigo sarraceno, más consistente y apta para los ingredientes pesados que se suelen usar en las versiones saladas. De hecho, es la harina que se utiliza para elaborar galettes en la cocina francesa, que no deja de ser una forma de llamar al crepe salado para diferenciarlo de su versión dulce, de masa más esponjosa y suave de sabor por la harina clásica que se utiliza. El otro detalle es la leche, la cual puedes sustituir por una bebida vegetal, aunque deberás tener en cuenta que el sabor de la misma cambiará, lógicamente. 

Mezcla con mimo

Masas de crepes
Masas de crepes (Foto: iStock)

Una vez escogida tu composición favorita, el resto de los factores claves para que te salga un crepe de matrícula de honor tiene que ver con la elaboración de la masa y el cocinado. Es fundamental que la crema quede muy integrada, homogénea y sin grumos, de manera que es decisivo mezclar con mimo todos los ingredientes tamizando previamente la harina. Un truco es verter primero el líquido siempre para facilitar las primeras vueltas.

Deja reposar la masa

Paso trascendental es, antes de hacer los crepes, dejar que la masa repose un tiempo prudencial en la nevera. Por lo menos treinta minutos, mejor si es una hora. Lo puede hacer en el mismo bol en el que la has mezclado previamente. Una vez reposada, ya puedes prepararlos en una sartén antiadherente o en una crepera, si es que dispones de una en casa.

Para evitar que la masa se pegue y seas incapaz de darle la vuelta -lo más normal es que la primera vez te pase incluso con este consejo, no pasa nada-, engrásala con un poco de mantequilla bien repartida por toda la superficie con la ayuda de un pincel, una lengua o cualquier otro utensilio de cocina con el que te apañes. 

El momento del cocinado

Calienta la sartén, y vierte en el centro un pegote de la masa. Esto es importante, porque si tratas de distribuirla directamente al echarla, es muy probable que te quede desigualmente repartida y no consigas que el resultado sea todo lo fino que debe ser para que el crepe quede perfecto. Desde el centro, moviendo la sartén en círculos, distribuye bien la crema hasta que se reparta de forma homogénea y puedas conseguir el grosor deseado. 

Evita en este punto que el fuego esté demasiado alto para que no se arrebate, espera a que empiece a burbujear para darle la vuelta con una espátula y cocina la masa del crepe otro minuto por el lado opuesto ya con el relleno que tengas decidido y preparado previamente a excepción de que vayas a incluir ingredientes en crudo. 

No dejes que pierdan calor

Por último, acuérdate de proteger bien a las tortitas que ya tengas hechas mientras cocinas las últimas para que no pierdan temperatura y no se sequen. Apílalas y trata de meterlas al menos en el micro o en el horno (sin encender) para que se conserven mejor. Si queda algo de calor residual en este último porque lo hayas estado utilizando antes, mucho mejor. ¡A disfrutar!

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