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Receta de pavo sencilla ideal para Acción de Gracias

Después de Halloween llega Acción de Gracias. El cuarto jueves de noviembre, se trata de un día sagrado en Estados Unidos. Y el pavo es una de las recetas más populares.

Receta de pavo sencilla ideal para Acción de Gracias
Foto: Istock

A lo largo de los años, el pavo ha conseguido consolidarse en las mesas más festivas por su excelente relación calidad-precio, lo que permite alimentar a toda una familia.

La tradición de Acción de Gracias se hizo oficial el 3 de octubre de 1789, cuando George Washington decidió la proclamación del primer Día de Acción de Gracias. Poco después, en 1863, fue Abraham Lincoln quien convirtió el último jueves de noviembre en festivo nacional, con un menú sencillo y económico: pastel de pavo y calabaza.

Desde entonces, no hay duda que el pavo ha conseguido situarse como uno de los platos estrella de esta festividad. Hasta el punto de que, en la actualidad, se estima que cada Día de Acción de Gracias se comen cerca de 46 millones de pavos. 

Y un menú clásico tiende a verse así: pavo relleno, puré de patatas o boniato, salsa de arándanos y de postre pastel de nueces, pastel de manzana o pastel de calabaza.

Precisamente, si deseas elaborar pavo para Acción de Gracias, no te pierdas esta receta sencilla, ideal tanto para el día de hoy como para cualquier otra ocasión festiva, como por ejemplo es el caso de Navidad.

Cómo hacer pavo para Acción de Gracias

Cómo hacer pavo para Acción de Gracias
Foto: Istock

Ingredientes:

  • 7 kg de pavo fresco
  • 75 g de mantequilla blanda
  • 2 cebollas
  • 1 limón
  • 3 cucharadas de salvia fresca
  • 2 cucharadas de harina
  • 200 ml de vino Marsala
  • 500 ml de caldo de pollo caliente
  • 1 cucharada de gelatina de arándano

Elaboración:

Comenzamos calentando el horno 170 ºC. Colocamos el pavo en una fuente amplia y grande para asar. Introducimos 3 de las mitades de cebolla y los cuartos de limón en la cavidad, y sazonamos al gusto. Cubrimos con papel de aluminio, asegurándonos de que haya suficiente espacio entre el pavo y el papel de aluminio para que el aire circule y selle bien los bodes (de esta forma evitaremos que se escape el vapor). Introducimos en el horno y lo asamos durante 4 horas.

Mientras tanto, picamos finamente la mitad de la cebolla que nos ha sobrado y la combinamos con la mantequilla y la salvia fresca. 

Retiramos el pavo del horno y aumentamos la temperatura a 200 ºC. 

Untamos la salvia y la mantequilla de cebolla a lo largo de todo el pavo. Introducimos en el horno de nuevo, sin tapar, durante 45 minutos, hasta que esté crujiente y dorado. 

Transferimos ahora el pavo a un plato para servirlo tibio. Lo cubrimos sin apretar con papel de aluminio, y lo dejamos reposar durante 30 minutos. Vertemos los jugos de la fuente en un tazón, los dejamos reposar un momento y luego retiramos el aceite de mantequilla de la superficie a otro tazón. 

Vertemos 3 cucharadas de este aceite nuevamente en una cacerola al fuego y añadimos la harina, removiendo con la ayuda de una cuchara de madera. Cocinamos durante 2 minutos. Luego, añadimos el vino Marsala y dejamos que hierva.

En otra cacerola preparamos los jugos del pavo que hemos reservado y los mezclamos con 500 ml de caldo de pollo caliente. Lo vertemos en la cacerola anterior, y llevamos a ebullición, cocinando a fuego lento durante unos minutos.

Seguidamente, añadimos la gelatina de arándano. Y tratamos de mantenerlo todo bien caliente hasta que esté listo para servir.

Christian Pérez

Christian Pérez

Editor de Gaia Media Magazines y creador de revistas como Natursan, Vegveggies o Saludablementebien. Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas

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