5 recetas fáciles y ricas para triunfar en la cena de Nochebuena

Te proponemos un recopilatorio exprés de clásicos navideños que te garantizan el éxito si este año te toca cocinar.

Es posible que, con tantos cambios con respecto a Navidades anteriores, este año te toque cocinar en la cena de Nochebuena porque vas a pasarla lejos, desgraciadamente, del cocinero o cocinera habitual de tu familia en esta fecha especial. No entres en pánico, hay opciones muy ricas, efectivas en cuanto a presencia, y que las puede elaborar cualquier persona que le ponga interés a los fogones. 

Lo único que hace falta es, además de ponerle voluntad, tener una buena guía que te garantice el éxito. Pero que no sea un libro de cocina con 300 recetas, porque entonces acabarás metido en un laberinto, sino un documento en el que tengas cinco o seis buenas ideas de platos principales con las correspondientes pistas para ejecutarlas con acierto. Exactamente lo que te proponemos a continuación.

Lubina a la sal

El pescado es una de las mejores opciones de plato principal en este tipo de cenas en las que suele haber muchos entrantes. Como no es fácil de cocinar, una opción muy interesante es comprar una lubina grande y hacerla a la sal. Sabor a mar concentrado debajo de una capa gruesa de sal que tiene que estar bien humedecida y compacta. Para ello, un truco es mezclarla con una clara de huevo antes de apretarla sobre el pescado, envolviendo toda la superficie de este. Calcula que, para que esté en su punto, si la lubina pesa un kilo, el tiempo de horno son unos 20 minutos aproximadamente. Deja la cola fuera de la sal, y tira de ella para ver si sale con facilidad cuando creas que ya debería estar listo. Si es así, es que el pescado está listo.

Buey de mar relleno

El marisco es siempre garantía de éxito en Navidad, pero para que no sea solo producto y la familia vea que hay trabajo en la cocina detrás, no solo materia prima, puedes preparar un buey de mar o una centolla rellena. Hay múltiples opciones de recetas para ello en libros y recetarios de internet, así que documéntate antes de elegir una. Es importante cocer muy bien el marisco, y luego elegir el acompañamiento de su carne: las verduras, los huevos y las hierbas son ingredientes que aparecen en casi todas las opciones para rellenarlos. 

Cochinillo asado

La clave de un buen asado es el tiempo y la materia prima. Así que, si optas por el cordero o el cochinillo, que este sea de calidad. A partir de ahí, para el cochinillo, coloca una fuente con un par de centímetros de agua y hierbas al gusto y ponla debajo de la rejilla del horno. Sobre esta dispón la carne para que vaya soltando sus jugos a medida que se asa en torno a los 160º. Dale la vuelta a los 45 minutos-una hora y repite tiempo de ese lado -primero la piel para abajo-. Al final, sube la temperatura hasta los 200º para que se tueste la piel y vigila que no se queme. Reduce la salsa aprovechando los jugos y a disfrutar.

Carrilleras de ternera

Si te apetece triunfar con un guiso de carne, las carrilleras, preferiblemente de origen vacuno, son un valor seguro. Puedes cocinarlas como en la mayoría de los restaurantes, con una salsa de verduras y vino tinto, pero si lo quieres hacer más fácil todavía, pocha una cebolla, pica un buen puñado de zanahorias, y utiliza un chorrito de vino blanco para darles aroma. Calcula bien el caldo para concentrar el sabor, redúcelo y prepara un buen pan porque no van a querer dejar de mojar mientras se las comen.

Sopa de marisco

Si sois una familia que prefiere las cenas de picoteo y luego tomar un principal más ligero, que además se pueda guardar con cierta facilidad si sobra, incluso repartir, las sopas de pescado o de marisco son una fantástica alternativa a principales de carne o pescado como los mencionados anteriormente. Para que una buena sopa triunfe, la clave es que el caldo guarde todo el sabor muy concentrado. Para ello, hacerlo por partes es un buen truco y, sobre todo, cocerlo a fuego lento durante mucho tiempo. Merluza, colas de rape, gambas, mejillones, almejas, cebollas, ajo, o vino blanco son algunos de los ingredientes que elevarán el sabor de tu sopa a otro nivel. Por supuesto, cuantos más tropezones de la carne cocida de la que salió el caldo, mejor.

Continúa leyendo