Cerdo al vino blanco

Disfruta de este plato tan delicioso. Prepararlo no te llevará mucho tiempo y el resultado es espectacular. Una receta ideal para celebraciones.

Ingredientes:

  • 1 kg de magro de cerdo
  • 2 cebollas grandes
  • 3 dientes de ajo
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 50 ml de vino blanco
  • 500 ml de caldo de carne desgrasado
  • 100 g de ciruelas deshuesadas
  • 100 g de orejones
  • Unas ramitas de cilantro
  • 1 hoja de laurel
  • Pimienta 
  • Sal.
Tiempo de preparación: 75 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Carnes
Sin gluten

Elaboración:

  1. Retirar la grasa de la carne y cortarla en dados medianos.
  2. Disponerlos en un recipiente con los ajos machacados y el cilantro picado durante 1 hora. Dejar las ciruelas y los orejones en remojo de agua templada 30 minutos.
  3. Calentar el aceite en una cacerola y rehogar los dados de carne.
  4. Agregar las cebollas picadas muy finas, la hoja de laurel y el caldo de carne.
  5. Tapar la cacerola, cocer a fuego suave 30 minutos y salpimentar.
  6. Remover lentamente y con suavidad para que el cerdo no se desmenuce.
  7. Agregar el vino blanco 10 minutos antes de terminar la cocción.
  8. Mezclar bien.
  9. En el último momento, incorporar las ciruelas y los orejones.
  10. Dar un hervor y rectificar la sazón si fuera necesario.
  11. Servir bien caliente.

¿Cómo puede mejorar tu receta de cerdo al vino blanco?

El cerdo al vino es una receta tradicional perfecta para preparar en celebraciones y reuniones familiares. Es un plato contundente repleto de sabor y que puede acompañarse con diversas guarniciones. Las más típicas son las patatas asadas al horno, con un chorrito de aceite de oliva, sal, pimenta y un poco romero. Otras opciones son las verduras a la parrilla o una ensalada. Es conveniente preparar guarniciones ligeras que hagan este plato algo más ligero y faciliten la digestión.

Para este cerdo al vino blanco puedes utilizar cualquier parte magra del cerdo, como podría ser también la carrillera. Pero… ¿qué es la carrillera? Se trata de la carne que procede de las mandíbulas, es gelatinosa y no contiene huesos. Para esta receta es muy recomendable, ya que al cocinarse se queda una textura exquisita y un sabor suave y delicado.   

Es conveniente que cuando cocines este tipo de carnes, previamente sea limpiada, es decir, que le quites el exceso de grasa y que si usas carrilleras en vez de magro de cerdo, aumentes el tiempo de cocción hasta que esta carne quede muy muy tierna. Puedes usar la olla exprés para agilizar el proceso.

Si fuera necesario, puedes añadir un poco de agua durante la cocción. Solo en caso de que el cerdo hay consumido demasiado rápido el líquido y corra el riesgo de quedar reseco

Para conseguir que tu plato tenga más sabor puedes optar por marinar el cerdo, para ello solo necesitas un poco de vino blanco, ajo, cebolla y aceite de oliva. Trocea la carne previamente y sumérgela en el adobo durante toda la noche.

Recuerda: es muy importante que la cocción se realice a fuego lento y removiendo con cuidado. Así evitarás que la pieza de carne se seque, queme o se quede dura.  

Y una vez visto esto, no nos queda más que animarte a preparar este delicioso plato de cerdo al vino. ¡Facilísimo y una delicia!

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