Pizza de jamón, parmesano y rúcula

Esta pizza de jamón, parmesano y rúcula es la receta perfecta para fines de semanas, reuniones informales, sesiones de cine en casa... ¡Te fascinará!

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Económica
2 comensales
Tipo de receta: Carnes

Ingredientes:

  • 21 gr de levadura fresca de panadero
  • 275 ml de agua tibia
  • 500 g de harina de trigo
  • 10 g de sal marina fina
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 g de mozzarella rallada
  • 60 g de rúcula
  • 50 g de parmesano
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 10 lonchas finas de jamón serrano.

Elaboración:

  1. Desmenuzar la levadura fresca en el agua tibia.
  2. Aparte mezclar la harina, el aceite de oliva y la sal.
  3. Verter los ingredientes líquidos en el bol de los sólidos y amasar hasta que quede una masa homogénea y compacta.
  4. Tapar con un paño de cocina y dejar fermentar en un lugar a temperatura ambiente como mínimo una hora o hasta que casi doble su volumen.
  5. Espolvorear harina sobre la mesa y extender la masa con ayuda de un rodillo y sobre un papel vegetal.
  6. Precalentar el horno a 220°.
  7. Espolvorear sobre la masa la mozzarella rayada.
  8. Hornear la pizza a 250° de 5 a 7 minutos, hasta que se dore.
  9. En un recipiente añadir la rúcula ya lavada y mezclarla con el parmesano rayado y una cucharadita de aceite de oliva.
  10. Sacar la pizza del horno y colocar sobre la superficie la rúcula ya mezclada.
  11. Por último añadir las lonchas de jamón serrano y espolvorear un poco de parmesano como toque final.

- Receta proporcionada por FoodBoom.

¿Qué sabes sobre la pizza?

Se trata de un plato italiano que está dando la vuelta al mundo. Cada vez son más los países en los que puedes tomarla, aunque eso sí cada cual la ha variado a su manera.

La pizza nació en Nápoles en el siglo XVII, convirtiéndose en el plato popular de la región. La napolitana lleva salsa de tomate, rúcula y mozarella y se prepara con una masa fina en la parte central y con bordes esponjosos. La romana, sin embargo, es una pizza con una masa fina y muy crujiente en su totalidad.

Luego ya en cada zona se fueron variando los ingredientes a incluir: jamón, bacon, atún, cebolla, champiñones... Y los tipos de masa.

Se ha jugado también con su forma, en varios países podemos ver pizzas cuadradas, rectangulares o incluso dobladas a la mitad rellenadas por dentro (pizza calzone).

Actualmente puedes encontrar pizzas de todo lo que se te ocurra, de marisco, con hamburguesa, con nachos, con verduras o incluso en la versión dulces, con chocolate, nata, galletas... Eso sí, a más de un italiano le daría un ataque solo de verlas. 

Claves para hacer una pizza perfecta

Para elaborar una pizza deliciosa hay que animarse a hacer la masa en casa, apenas lleva tiempo, el amasado es muy sencillo y la calidad es incomparable. 

En segundo lugar, elige los ingredientes que va a llevar. Asegúrate que estén en concordancia los unos con los otros y no añadas más de dos o tres ingredientes por pizza. Si tienes invitados con gustos variados puedes optar a hacer mitad de un sabor y mitad de otro. Escoge bien las salsas que vas a utilizar, las más típica es la salsa casera de tomate, pero puede hacerse con nata, barbacoa, pesto...  En cuanto a las especias, el orégano es la mas clásica y la que mejor queda con la pizza, así que merece la pena no eliminarlo.

Con respecto al horneado, para que quede una pizza con masa crujiente es clave cocinar la masa durante poco tiempo a temperatura muy alta. El horno debe estar muy bien precalentado y si dejas la bandeja metálica dentro también precalentando, mejor que mejor. Así la masa recibirá mucho calor por debajo y quedará perfecta.

No lo dudes y atrévete a preparar tu propia pizza casera. ¡Quedará absolutamente deliciosa!

Continúa leyendo nuestras recetas...