Sopa de apionabo, trufa y avellanas: receta deliciosamente exquisita

¿Quién dijo que las sopas son aburridas? No te pierdas esta receta única en la que combinamos apionabo con avellanas y trufa.

Aunque podemos pensar que la sopa es únicamente un plato de otoño e invierno, en realidad no es así. No en vano, es posible sustituir los ingredientes típicos de esas dos épocas del año por opciones mucho más ligeras y refrescantes para los meses de primavera y verano, donde las sopas frías y las sopas de frutas se convierten en opciones tan únicas como deliciosas (además de muy nutritivas).

Pero no hay duda que, durante el invierno, las sopas (al igual que las cremas), pueden ser una opción ideal para ayudarnos a entrar en calor, especialmente en los días más fríos del año. 

Si bien es cierto que sus beneficios nutricionales dependerán exclusivamente de los diferentes ingredientes que hemos usado en su elaboración, en la mayoría de las ocasiones suelen destacar por su alto contenido nutritivo, en especial por su aporte en vitaminas, minerales y antioxidantes, entre otros.

También puede ser una auténtica comida reconfortante. Por ejemplo, beber una sopa puede invocar sabores de la infancia que nos hacen sonreír con nostalgia. Pero no se trata de una sola impresión: también nos calienta durante las largas tardes y noches de invierno, y nos proporciona hidratación.

Además, suelen ser bastante económicas, dado que, gracias a su poder saciante, casi podríamos decir que la sopa es “autosuficiente”. Es más, con un poco de creatividad, rápidamente podemos cambiar y modificar cualquier receta, añadiendo aquellos ingredientes que más nos gusten. Y todo ello sin gastar demasiado.

Si te encanta el apionabo y la trufa, es muy probable que te animes a preparar la receta sobre la que vamos a hablarte a continuación. Y es que, elaborada con avellanas, es una opción ideal para una cena sencilla pero tremendamente deliciosa.

Receta de sopa de apionabo, trufa y avellanas

Receta de sopa de apionabo, trufa y avellanas
Foto: Istock

Ingredientes:

  • 100 ml de crema de soja
  • 1 litro de caldo de verduras
  • 200 g de patata
  • 1 kg de apionabo
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla
  • 2 hojas de laurel
  • Un manojo pequeño de tomillo
  • 60 g de avellanas blanqueadas
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de aceite de trufa
  • Pimienta blanca al gusto

Elaboración:

Pelamos la cebolla y la picamos finamente. Procedemos a hacer lo mismo con el ajo (y lo reservamos). 

En una cacerola grande, añadimos el aceite de oliva virgen extra. Cuando se empiece a calentar, añadimos las hojas de laurel y las ramitas de tomillo atadas con hilo de cocina. Agregamos también la cebolla y un poco de sal, y cocinamos durante 10 minutos (la cebolla debe ablandarse pero no colorearse).

Añadimos el ajo y cocinamos durante 1 a 2 minutos más. Mientras, pelamos el apionabo, lo picamos y lo añadimos. Pelamos las papas, las cortamos en trozos y las añadimos también. Lo revolvemos todo, sazonamos, añadimos pimienta blanca, vertemos el caldo de verduras, y lo llevamos todo a ebullición. Una vez adquiera este punto de cocción, cocinamos a fuego lento durante 30 minutos (o hasta que el apionabo y las patatas estén blandas).

Pasado el tiempo, retiramos el tomillo y las hojas de laurel y removemos. Retiramos del fuego y mezclamos hasta que esté muy suave.

Seguidamente, añadimos media cucharada de aceite de trufa y probamos la sopa. Dado que la fuerza del aceite variará un poco, es recomendable empezar poco a poco, y seguir añadiendo, hasta que adquiera el sabor deseado.

¡Listo! Al momento de servir, bastará con recalentar la sopa ligeramente, servir en tazones, y recubrirla con las avellanas, un poco de pimienta blanca y una pizca de aceite de trufa por encima.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

Continúa leyendo