Sopas frías para no caer siempre en el salmorejo y el gazpacho

Estas cinco recetas riquísimas son alternativas ideales para darles un respiro a estos dos platos míticos de nuestro recetario.

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El salmorejo y el gazpacho son una maravilla, seguramente entre las tres cosas mejores del verano, que es mucho decir, pero es posible que al llegar agosto estés ya un poco cansado de comerlos casi a diario. Quizá, porque hay gente para todo, no te guste ninguno de los dos. En ambos casos, lee atentamente porque te traemos cinco sopas o cremas frías ideales como alternativa al salmorejo y al gazpacho clásico de tomate.

Como solemos hacer en estos casos, hemos seleccionado cinco recetas de especialistas en la cocina que ya hemos probado en casa. Son fáciles de hacer y están muy ricas; no se puede pedir más. ¡Solo que las hagas!

Sopa fría de manzana y guisantes

Esta receta veraniega es de Beatriz Moliz, que la ha compartido en su perfil de Instagram, donde tienes el paso a paso de una elaboración sencilla y muy fresca que lleva dos tazas 2 tazas de hoja verde (espinacas, kale, rúcula...), media de manzana, una de guisantes, media de cebolla roja, una cucharadita de ajo en polvo, sal y pimienta al gusto y una taza de agua más dos tazas de una bebida vegetal al gusto. Puede ser leche si no eres vegano, pero esto es cosecha propia.

Para hacerla, tritura todo junto hasta que quede integrado y sirve con quinoa, anacardos, cebollino picado y queso al gusto, cabra o feta si no eres vegano le van bien y si lo eres, queso vegano, que el ingrediente original de la receta.  

Gazpacho de remolacha

No hace falta salir del todo de la receta base del gazpacho para encontrar alternativas geniales. El de cereza es un buen ejemplo y también el de remolacha, que es el que te traemos. 

Para hacerlo, nosotros seguimos la versión de Hoy Comemos Sano, que puedes preparar con un kilo de tomates maduros, 500 gramos de remolacha cocida, media cebolleta, un trozo de jengibre (opcional), un chorrito de vinagre de Jerez, otro de aceite de oliva virgen extra y sal. Puedes añadir un poco de sal dependiendo la textura que te guste y para servir, añade feta y cebollino picado. 

Sopa de pepino y aguacate

Miriam García es quien firma esta receta veraniega fantástica de la que tienes el paso a paso aquí.

Pela tres pepinos pequeños y pícalos. Extrae la pulpa de tres aguacates y exprime el zumo de dos limones. Añade en la licuadora o robot de cocina el pepino y media cebolla picada, un par de trozos de guindilla (ajusta al gusto), el zumo de limón. Tritura todo, añade agua para ajustar la textura y añade después la pulpa de los aguacates, un manojo de cilantro y finalmente, vuelve a ajustar la consistencia y el punto de sal. 

Después de al menos seis horas en la nevera, ¡a disfrutar!

Crema de melón y albahaca

Si crees que el melón solo se puede comer con jamón o solo, estás equivocado. Un ejemplo de ello es esta crema de melón y albahaca de Paola Freire Gómez-Chao que puedes hacer con un cuarto de melón, una hoja grande de albahaca o dos medianas, una cucharada sopera de aove, otra de vinagre, que deberéis añadir al final, sal, hielo picado y, si queréis poner la guinda, dos loncha de jamón para hacer el crujiente con el que la sirve la cocinera. 

Sopa fría de calabacín con feta

No solo las frutas pueden ser el ingrediente principal de las cremas frías. También las verduras, sobre todo las que tienen mucha agua, como es el caso del calabacín. Esta receta de Laura López Mon lo demuestra. 

Necesitas simplemente dos calabacines, una cebolla, una cucharada de aceite de oliva virgen extra, 300 ml de agua, 2 cucharadas de queso crema, 75 gr queso feta, 2 ramas albahaca, 1 rama hierbabuena, sal y pimienta.

Para hacerlo, en una sartén profunda o cacerola rehoga la cebolla y añade el calabacín troceado sin pelar (o pelado si no te gusta la piel). Vierte el agua y deja cocer durante 15 minutos todo.  en una sartén el aceite de oliva y rehoga la cebolla. Añade el calabacin troceado con piel y rehoga. Vierte el agua y deja cocer 15 minutos. Después, cuela la mezcla, retira el agua y tritura antes de añadir el queso, las hierbas, la sal y la pimienta y volver a triturar. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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