Sopa espumosa de guisantes con gambas

Combina el plato con un vino blanco verdejo de aguja a temperatura más bien fría, casan de maravilla.

Ingredientes:

  • 700 g de guisantes
  • 700 ml de caldo de ave
  • 100 ml nata
  • 1 cebolla
  • aceite de oliva
  • pimienta
  • sal
  • 32 colas de gamba de tamaño mediano o pequeño
  • 1 manojo de menta fresca
  • 100 g de alga wakame fresca
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 5 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Legumbres
Sin gluten

Elaboración:

  1. Pela las gambas y resérvalas. En un cazo, rehoga la cebolla cortada en daditos con el aceite, vierte el caldo y, cuando hierva, añade los guisantes. Déjalo hervir 3 minutos.
  2. Tritura la preparación y cuélala. Vuelve a ponerla al fuego y, sin que hierva, añade la nata. Salpimienta. Agrega un poco más de nata y, sin mezclarlo, bate la superficie con un túrmix.
  3. Marca las gambas en la sartén con un poco de aceite. Coloca las algas y las gambas recién marcadas en el centro de un plato hondo, sirve la sopa y decórala con unas hojas de menta.

Cinco razones para comer guisantes

Los guisantes son las semillas de la planta trepadora Pisum sativum, una legumbre que crece en climas húmedos. Esta planta pertenece a la misma familia que las habas y lentejas. No obstante, su fruto se encuentra dentro de las vainas verdes. Este recubrimiento protege el fruto de daños externos.

Su origen está en Asia Central y Oriente Medio, donde ya se cultivaba en el Neolítico (7.000 a.C.). En Europa, este producto es muy consumido en la dieta mediterránea, aunque inicialmente se consumían en seco. No fue hasta el siglo XVII cuando se comenzó a tomar fresco. Actualmente se utiliza en las cocinas de todo el mundo, especialmente en Francia, China y Rusia. No obstante, un dato curioso es que la mayor parte de su producción se destina a pienso animal y solo una pequeña parte al consumo humano.

Hay múltiples variedades de guisantes dependiendo del color, forma, tamaño y sabor. A continuación te damos cinco razones por las que debes comerlos.

Es rico en vitamina B1

Esta legumbre es una fuente de vitamina B1, un nutriente esencial para el correcto funcionamiento del cuerpo humano. Además, posee minerales e hidratos de carbono. 

Se pueden consumir secos o frescos

Los guisantes pueden degustarse secos o verdes y frescos. En el caso de los secos, sus proteínas e hidratos de carbono son menores, pero contienen menos grasas. Si prefieres consumirlos verdes, estos serán muy dulces y contienen mucha agua.

Fuente de proteínas vegetal

Los guisantes tienen un alto contenido proteico, aunque depende de si son secos o frescos. En el caso de los secos, su aporte de proteínas es mayor (un 22% de su contenido total). No obstante, tienes que tener en cuenta que tienen mucha lisina, un aminoácido esencial para el mantenimiento de los huesos, pero poca metionina, un aminoácido responsable de sintetizar la proteína. Por ello, se recomienda consumirlos con cereales para tener una proteína de más calidad.

Un alimento diurético

La fibra es un componente importante de los guisantes, al igual que otras legumbres. Existen dos tipos de fibra: soluble e insoluble. La fibra insoluble regula el tránsito intestinal y la soluble se encarga de rebajar el colesterol y el azúcar presentes en la sangre.

Son bajos en calorías

Su contenido en grasa es muy bajo, independientemente de si son frescos o secos. Por ello, se suelen recomendar en dietas para adelgazar o de mantenimiento de peso.

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