Los mejores trucos para hacer tus cenas más saludables

Despídete de las cenas pesadas y a base de comida precocinada y toma nota de estos trucos para hacer tus cenas más ligeras y saludables.

Con la llegada de la primavera es normal que la hora de la cena se alargue un poco más que durante los meses de invierno, y que a veces cenemos lo primero que pillemos en la nevera, sea más o menos saludable. Con una buena selección de ingredientes frescos, seguro que nos apetece cenar algo más ligero y saludable. Además debes tener en cuenta que mientras más temprano cenes, más tiempo tendrá tu cuerpo para digerir los nutrientes, la mejor hora para cenar es a las 21:00 h. Toma nota de los mejores trucos para hacer tus cenas más saludables:

1. Incluye vegetales y frutas

Sobra decir que en la cena es imprescindible que comas verduras y frutas. No con ello te decimos que cenes una ensalada de lechuga y tomate y de postre una manzana. Puedes prepararte una ensalada de judías verdes, huevo cocido, un puñadito de arroz cocido, atún, tomate y maíz. Alíñala con una vinagreta a base de vinagre balsámico y hierbas aromáticas. Otra buena opción son unos aguacates rellenos de salmón, o un revuelto de ajos tiernos, gambas y setas. Para el postre, una macedonia de frutas de temporada es la mejor opción, o si lo prefieres, una compota de peras o manzanas es una buenísima idea.

2. Cocina pescados y carnes blancas de formas sencillas

Antes que nada tienes que saber que sencillo no tiene por qué ser aburrido, nada de pescado y carne a la plancha. Una lubina al horno es un plato delicioso y además extremadamente fácil de preparar, acompáñala con una guarnición de patatas, tomates y cebolla al horno. Unos chipirones a la plancha con una ensalada de canónigos, tomate y queso feta es una cena deliciosa, rápida y muy sencilla. Si te apetece cenar carne, una pechuga de pavo con champiñones te encantará, además la puedes acompañar con unas judías verdes salteadas. También puedes prepararte unas fajitas de pollo con lechuga, tomate y pimiento rojo y verde.

3. Olvídate de la comida precocinada

Aunque a veces sea la opción más rápida, no es ni mucho menos la más recomendable. Toda la comida precocinada como pizzas, pasta preparada, fritos como croquetas, empanadillas y palitos de pescado son comidas que debemos evitar, sobre todo en la cena. Si te apetece cenar una pizza, mejor prepárala de forma casera con ingredientes frescos y ¡no te pases añadiéndole queso! En lugar de empanadillas, prepárate unos rolls de lechuga rellenos de una mezcla de atún y queso crema, maíz, tomate y pimiento morrón.

4. Nada de bebidas azucaradas

Para beber lo mejor es el agua, todas las bebidas como refrescos y zumos procesados deberían quedar totalmente excluidos de la dieta tanto en los almuerzos como en las cenas. Si te apetece una bebida diferente, prepara un agua con gas y exprime medio limón y media naranja, así tendrás un refresco saludable. Sírvelo decorado con unas rodajas de cítricos y unas hojitas de menta.

5. Añade a tu dieta recetas vegetarianas

Aunque pueda extrañarte, hay platos vegetarianos que son súper completos y saciantes, no te preocupes que no te quedarás con hambre. Puedes preparar de forma rápida y sencilla unos espaguetis de calabacín con daditos de tomate y tofu servidos con aceite de oliva. Si tienes algo de tiempo, una lasaña vegetal de berenjenas con verduritas es una cena deliciosa, sólo tendrás que hacer la bechamel con leche de soja y unas cucharadas de maicena.

6. Toma una infusión después de la cena

Si aún no tienes esa práctica, ya va siendo hora de que la pongas en marcha. Las infusiones colaboran con el proceso de digestión, eliminan toxinas y hasta pueden ayudar a quemar calorías y dormir mejor. Ten en casa una selección de tus infusiones favoritas y prepárate una justo después de cenar, verás que bien te sienta. Las que tienen propiedades relajantes son las mejores para tomar antes de dormir.

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