10 consejos para crear tu propio negocio

No es suficiente tener una buena idea. Debes reunir unas condiciones personales y la formación precisa para embarcarte.

No es suficiente tener una buena idea. Debes reunir unas condiciones personales y la formación precisa para embarcarte.

 

Una salida laboral a tener en cuenta es la creación de tu propia empresa o negocio. Pero no todas las personas tienen ‘madera’ para asumir este reto. No es suficiente con tener una buena idea para poner en marcha, sino que además se requieren ciertas cualidades, capacidades y preparación.

 

Perfil personal y preparación

 

1 – La confianza en ti mismo, capacidad creativa y espíritu innovador, deben ser piezas fundamentales de tu personalidad. Tu empuje e ilusión harán que afrontes los posibles problemas con decisión y espíritu de lucha.

 

2 – Debes acertar en la elección de tus colaboradores y tener capacidad para formar un equipo, dirigirlo y motivarlo. Tendrás también que organizar y coordinar todos los medios con los que cuentas para llevar a cabo tu proyecto.

 

3 – No olvides que debes ser capaz de tomar decisiones y asumir riesgos. Habrá momentos en los que tendrás que ser exigente con las personas de las que te rodees, al margen de la amistad u otras consideraciones personales.

4 – Tu idea de un posible negocio debe ir dirigida a mercados poco abastecidos, de nueva creación o en vías de crecimiento. Siempre es más alentador e ilusionante buscar filones nuevos que trabajar en otros que están agotados o dan poco juego en el mundo empresarial.

 

5 – Debes tener conocimientos técnicos sobre el negocio concreto que quieras montar. No puedes dejar que la inseguridad haga acto de presencia y te obligue a abandonar a medio camino.

 

6 – Aunque parezca obvio, debes creer en la facilidad del negocio. No tiene sentido emprender una tarea en la que primen dificultades que no puedas solventar o te superen.

 

7 – Una vez definida la idea y antes de entrar en el análisis detallado de la misma y de la elaboración de tu plan, pregúntate si tu idea es realista y asumible.

 

8 – Aunque tengas clara la idea, sea realista y técnicamente posible, piensa si económicamente la puedes realizar con lo que cuentas.

 

9 – Evidentemente, tendrás que sopesar si su rentabilidad va a justificar los esfuerzos necesarios para su puesta en marcha.

 

10 – Y por último, piensa si reúnes, en este momento, las condiciones suficientes para realizarla. Si es así, ¡adelante!, ponte en marcha.

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