5 consejos para seguir si estás “quemado” en el trabajo

El estrés laboral crónico, la percepción de falta de reconocimiento en el trabajo forman el caldo de cultivo para el ‘síndrome del trabajador quemado'.

El estrés laboral crónico, la percepción de falta de reconocimiento en el trabajo y el llamado “ninguneo” por parte del jefe o el resto de compañeros forman el caldo de cultivo para que aparezca el ‘síndrome del trabajador quemado'.

 

"La prevalencia del trastorno va en aumento en nuestro país y representa un grave problema para la sociedad, por las pérdidas económicas que causa y por las consecuencias en la salud", asegura Jesús Montero-Marín, autor principal del estudio e investigador senior en el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.

 

En función de los rasgos del síndrome, los expertos distinguen tres perfiles: ‘frenético', ‘sin desafíos' y ‘desgastado'. "El perfil ‘frenético' se asocia con el número de horas de trabajo", explica Montero-Marín. Si un trabajador dedica más de 40 horas por semana a su tarea laboral tiene una probabilidad casi seis veces mayor de desarrollar el síndrome, comparado con otro con un horario inferior a 35 horas. Por su parte, una persona con un trabajo monótona, con tendencia al aburrimiento y a la falta de desarrollo personal, es más proclive al perfil ‘sin desafíos'. Con respecto al tipo ‘desgastado', suele aparecer en personas que, con una larga trayectoria en la misma empresa, terminan por descuidar sus propias responsabilidades, dada la falta de reconocimiento que perciben a su alrededor, acentuado en el caso de que la relación con su jefe o compañeros no sea cordial.

Sea cual sea la clase de ‘síndrome de trabajador quemado, o también conocido como de burnout’, el trabajador experimentará agotamiento emocional, cinismo o falta de eficacia en el trabajo. En general, los expertos consideran que el síndrome está presente si la persona presenta al menos uno de estos tres rasgos.

 

La coach laboral Paula Davis-Laack, que sufrió el síndrome de “burnout” hasta que tuvo que elegir entre el trabajo y su salud mental, eligiendo la segunda elección, y tras estudiar pormenorizadamente las respuestas inadecuadas de los trabajadores al estrés emocional crónico, da las claves que propone esta experta para dominar el estrés y desarrollar habilidades específicas para prevenir este síndrome:

 

1- Aprender a valorar nuestras capacidades: Las personas que más creen en sí mismas y valoran sus propias capacidades profesionales experimentan menos estrés en situaciones difíciles.

 

2- Crear nuestra propia escala de necesidades laborales: Cada uno debe saber qué es lo que persigue y lo que le falta en el trabajo. La Harvard Business Review publicó un artículo con las seis necesidades laborales básicas de un ejecutivo, a partir de los testimonios de más de medio millar de trabajadores. Y estas son: poder ser tú mismo, saber todo lo que está pasando en el seno de la empresa, ser valorado por los demás, identificarse con la empresa para la que trabajas, disfrutar con lo que se hace y sentirse gratificado por el trabajo realizado y no tener que seguir reglas internas que nos parezcan irrelevantes o inmorales.

3- Desarrollar nuestra creatividad: Las situaciones de estrés crónico anulan la creatividad, la concentración y la capacidad reflexiva. Es fundamental intentar incorporar un sello personal a lo que se hace y fomentar la creatividad siempre que la ocasión lo permita.

 

4- Tómate alguna pausa: Cuando nos enfrentamos a una situación de agobio en el trabajo nos podemos olvidar hasta de ir al baño y mucho más tomarse un descanso o perder el tiempo yéndose a comer a casa, lo que no hace más que incrementar y potenciar peligrosamente el estrés emocional. El cuerpo humano no es una máquina, por lo que precisa tomarse sus pausas y desconectar.

 

5- Buscar apoyos entre nuestros compañeros de trabajo: Evitar a los compañeros de trabajo es una de las actitudes más perjudiciales para sentirse a gusto en el puesto laboral, y contribuye a incrementar el estrés. Compartir con alguien nuestras frustraciones nos ayuda a superarlas y a relativizarlas.

 

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