Aprende a desconectar

Después de meses de intensa actividad llegan, por fin, las merecidas vacaciones; sin embargo, muchos no consiguen olvidarse de lo que han dejado sobre su mesa de trabajo. ¿Qué ocurre? ¿Por que razón no son capaces de abandonar sus preocupaciones laborales? Para Concha Barbero, experta en crecimiento personal y autora de La gestión de la vida en el trabajo (Ed. Obelisco), “ocurre porque vivimos ‘programados’ y, cuando salimos de esa programación, nos encontramos con cierto vacío, aun cuando estemos deseando que lleguen los días de descanso”. En su opinión, “todo se debe a que nuestras acciones están regidas por el inconsciente en un elevado porcentaje (hasta un 90 %), y sólo vivimos conscientemente en una escala muy reducida. Lo ideal sería que ese porcentaje se invirtiera, cosa que se puede hacer mediante entrenamiento mental”, explica.

MUJER JOVEN Y PROFESIONAL
El perfil de la persona que no consigue desenchufarse del trabajo es el de una mujer de 25 a 34 años, con estudios universitarios, según un estudio de Randstad en el que también se indica que el 62 % de los españoles requiere al menos una semana para desconectar y el resto incluso más, hasta 15 días. El primer paso para lograr apartar de nuestro pensamiento la rutina laboral es aceptar que nos cuesta hacerlo, “que necesitamos un tiempo de adaptación”, en palabras de la experta. “Cuando las cosas se aceptan, comienzan a transformarse positivamente”, asegura. Después, hay que saber que aprender a vivir desprogramado, y de ese modo evitar el estrés, no es algo para lo que uno deba prepararse en una época concreta del año: “Es una labor diaria, como el mantenimiento de un coche -explica-. Hemos de saborear día a día, minuto a minuto, tanto los periodos de descanso como de trabajo, por igual, extrayendo de cada etapa lo mejor y aprendiendo de lo que, de entrada, nos guste menos”.

HÁBITOS PARA DESPROGRAMARSE
Este es el plan que traza la coach Concha Barbero para lograr una buena desconexión vacacional.
-Dar las gracias. Tienes que “agradecer cada día la posibilidad de disfrutar de vacaciones. De ello viene la abundancia, que no es sólo material: la alegría de vivir es la mayor de las riquezas”.
-Cosas que te gustan. Haz una lista de las actividades que no puedes realizar el resto del año por falta de tiempo. “Escribirlas te centra, organiza tu mente y facilita su puesta en práctica. Junto a cada una de ellas, indica con quién podrías realizarlas, y resérvate algunas para ti solo”.
-Espacios personales. “Dedica tu tiempo libre a escribir, hacer fotografías, pintar, bailar... Cada uno sabe cuál es su don y sólo tiene que atreverse a disfrutar de él”.
-Muévete. “Practicar deporte es sano y un modo de sentirte más animado, ya que produce la segregación de endorfinas, las hormonas de la felicidad”.
-Vida social. “Pero con quien quieras y como quieras. No hay que forzar situaciones. A veces, es mejor disfrutar de un desayuno al aire libre en soledad que asistir a fiestas por compromiso”

SI EL JEFE TE LLAMA...
Aunque, según un estudio de Randstad, el 29 % de los trabajadores españoles asume que recibirá llamadas durante su periodo de descanso para resolver una necesidad concreta, para la experta en crecimiento personal Concha Barbero lo ideal es “zanjar los asuntos pendientes para pasar las vacaciones con tranquilidad”. ¿Y si alguien trata de ‘invadir’ tus vacaciones con asuntos de trabajo? “No lo permitas, con amabilidad, pero con firmeza –propone–. Debes ser asertivo: decir no, sin miedo (a no ser que una urgencia lo requiera). Cuando te respetas, eres más respetado y vives más relajado”.

DESENCHÚFATE: ¡NO MIRES EL ‘EMAIL’!
Dejar un mensaje de respuesta automática en el correo profesional que avise de nuestra ausencia por vacaciones nos da tranquilidad y ofrece una sencilla y útil información para quien pretenda ponerse en contacto con nosotros. Por tanto, ‘pasa’ de consultarlo y no hagas como el 34 % de los españoles, que confiesa que no puede resistirse a leer continuamente el email del trabajo en vacaciones, de acuerdo con el informe Randstad Workmonitor. Pero aún lo miran más los indios (69 %) y los turcos (62 %).

Por: Raquel Mulas

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