Así hay que pedir trabajo

Diseña tu perfil profesional, planifica tus posibilidades y utiliza todas las herramientas que estén a tu alcance para llevar a cabo una misión tan importante como esta.

Las mejores estrategias

Para obtener buenos resultados es fundamental saber dónde encontrar esas ofertas de empleo que nos interesan. María Mosquera, executive manager de Michael Page, detalla tres lugares en los que hay que indagar:

- Web de empresas especializadas en selección (Michael Page, Page Personnel o similares). Las ofertas de empleo que anuncian están normalmente organizadas por áreas de especialización para resultar más accesibles a los candidatos.

- Portales de empleo generalistas (Infojobs, Infoempleo, Laboris, Monster o Linkedin, entre otros) o especializados en sectores (sanidad, docencia, logística, turismo, tecnología, por ejemplo).

- Web de las empresas en las que te gustaría trabajar. Suelen publicar directamente sus propias ofertas de empleo.

Informar a todo el mundo

“Cuando una persona está en búsqueda activa de empleo, lo debe saber todo su circuito, la llamada red de contactos, para que, a base de comentar unos con otros, se multipliquen las opciones de encontrar el puesto que se va buscando”, dice María Mosquera. Es decir, hay que poner a funcionar el ‘boca a boca’ de toda la vida. “Sin duda hay que aprovechar esta red, ya que muchas veces la oportunidad te llega no de tu propio círculo, sino de un tercer contacto al que le ha llegado la información sobre tu perfil”.

La importancia de un buen perfil

Para pedir empleo hay que contar de inicio con un buen perfil profesional que sirva de anzuelo para los responsables de selección. Hay que cuidar muy bien su diseño porque “se trata de un escaparate –asegura María Mosquera, de Michael Page–. Cuanto más desarrollado y estructurado sea, más probabilidades hay de ser contactado por una empresa”. No obstante, el perfil no tiene por qué ser el mismo para todas las webs especializadas en reclutamiento. Lo mejor es hacer perfiles a la medida de cada portal u oferta de empleo.

Candidatura espontánea

¿Conviene dirigirse a una empresa directamente aunque no haya una oferta en curso? Esta práctica se conoce como ‘candidatura espontánea’. La experta sostiene que “si hablamos de una empresa ‘final’ siempre es positivo el contacto ya que, aun no existiendo una oferta, la empresa podrá revisar el currículo recibido y conservarlo en su base de datos para un puesto futuro”. Asimismo, cree conveniente “dirigirse a empresas especializadas en selección, que van a mover el perfil de manera proactiva entre sus contactos”.

¿Atrevida o prudente?

Es un dilema bastante habitual. La executive manager de Michael Page asegura que “es preferible ser atrevido que prudente, ya que el interlocutor que recibe tu solicitud ya te informará de si el perfil encaja o no. Si no se intenta, el ‘no’ se impone”. Y advierte: “No se debe ser compulsivo, pero sí tener iniciativa”.

Carta de presentación

Según María Mosquera, no es una práctica que hoy en día se haga al inicio del proceso de selección. “La verdadera carta de presentación es un currículo bien elaborado, en el que aparezca suficiente información sobre trayectoria, sectores de experiencia, tecnologías utilizadas, datos cuantitativos, responsabilidades y cuanta información sea relevante”, explica. “En caso de avanzar en el proceso, es posible que se pueda plantear la necesidad de una carta para expresar los motivos por los que se quiere conseguir ese puesto, pero sería en una segunda fase”.

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