Claves para evitar el desperdicio de alimentos

Según la FAO, hay 870 millones de personas desnutridas. 
Con todos los alimentos que se desperdician al año, podría alimentarse a 2.000 millones. No lo olvides; evita el despilfarro.

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Sé siempre consciente

En nuestras casas somos responsables del 42 % del alimento que va a la basura. La organización CECU propone que estimes y apuntes durante una semana cuánta comida tiras (en mal estado, lo que queda en el plato...). Multiplícalo por 52: eso desperdicias al año.

Planifica el menú

Puedes hacerlo semanal o mensual. Ajustarte a tus necesidades reales de consumo favorece, además, el ahorro y una alimentación más saludable.

Compra con cabeza

Revisa el frigorífico y la despensa antes de salir; es más: haz fotos. Las promociones de 2x1 pueden ser rentables o no. Compra solo lo que vayas a gastar.

Ordena los estantes

Pon en ellos o en las baldas del frigorífico delanteras lo que se vaya a echar a perder antes para consumirlo primero.

Aliños en el plato

Cuando hagas pasta, sirve la salsa por separado, igual que la ensalada: cada comida se debe aliñar en el plato. Así, si sobra, no tendrás que comerla inmediatamente, durará más tiempo.

¿Está malo?

La fecha de consumo preferente no indica la caducidad. Los yogures, por ejemplo, hace dos años que marcan la primera; por tanto, después pueden perder calidad, pero sigue siendo seguro consumirlos.

Infórmate

(Casi) todo se puede congelar. Incluso huevos (sin cáscara, en botes de cristal con goma) o frutas (en bolsas o envases herméticos). Hazlo por separado, apuntando qué contiene cada paquete y la fecha en la que lo congelaste (por ejemplo, la carne picada dura hasta 2 meses, el cerdo y el pescado magro, 6 meses y el pollo, 10).

Aprovecha

Nuestra gastronomía es experta en sobras: croquetas, caldo, empanadillas... Además, acostúmbrate a triturar (tomates maduros), a hacer compotas, batidos, smoothies y purés (fruta y verdura madura), pan rallado, frutas en almíbar o aprende a hacer conservas, encurtidos o escabeches. Si algo ya no se puede salvar, ¿te has planteado probar el compostaje?

Conserva bien

Los cítricos y los plátanos, fuera del frigorífico. Las manzanas y las patatas aguantan más si se guardan juntas. La cebolla, por contra, estropea las patatas, pero consigue que el aguacate abierto dure más. Guarda el apio y el brócoli en papel de aluminio y la lechuga, en papel de periódico. El mezclum de hojas de bolsa, lávalo y guárdalo en un tupper.

Pierde la vergüenza

Si no te vas a comer la tapa que te sirven en un bar, di que se la lleven (si toca la mesa, irá directo al cubo) y si te sobra comida en un restaurante, pide que te la guarden en un envase para llevar.

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