Ahorra en la factura eléctrica distribuyendo bien los puntos de luz

Una distribución eficiente de la luz de cada habitación puede suponer un ahorro importante en la factura eléctrica.

También es esencial elegir las bombillas adecuadas. Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) en cada hogar hay una media de 23 y la mayoría siguen siendo las tradicionales incandescentes, halógenas o fluorescentes, mientras que las luces LED representan sólo el 1 % y eso que son las que más ayudan a ahorrar porque consumen mucha menos energía. Cada bombilla LED, de media y según sus vatios y el tiempo que esté encendida, puede ahorrar al mes 1,60 € que multiplicados por 23 suponen 26,80 € de ahorro al mes y 321,60 € al año.

Distribuir los puntos de luz

Haciéndolo bien, se consigue un ambiente que minimice los efectos de la luz artificial en el organismo y contribuya a ahorrar dinero y energía. Un gesto económico y ecológico. Te toca medir tu casa, ponerte a calcular y tener en cuenta este dato: un punto de luz por cada 10 m2. Esa es la cantidad mínima que necesita una habitación. Si la superficie es menor se colocará un único punto y si es mayor, se debe aumentar un punto de luz más por cada 10 m2, evitando siempre que sea posible un exceso de iluminación.

Por habitaciones

Salón. Es la zona más concurrida de la casa, donde más actividades se realizan y en la que más ambientes diferentes se pueden crear. El mínimo es, por supuesto, un punto de luz general en el techo pero si se instalan más, conviene que se puedan encender y apagar desde interruptores independientes. Lo ideal es que la zona de relax, en torno al sofá, incluya una lámpara de pie o de sobremesa que dé luz de ambiente.


Dormitorio. En principio no hace falta más que una iluminación potente desde el techo y complementarla con una o dos lamparitas al lado de la cama.


Cocina. Cada zona de trabajo debe tener su propio foco de luz, porque por lo general un único plafón de fluorescentes en el centro del techo no resulta eficaz si la disposición de la encimera y la cocina están en torno a las paredes: se forman sombras cuando cocinamos. La campana extractora debe iluminar la cocina y se recomienda colocar fluorescentes bajo los armarios de la pared.


Cuarto de baño. Es la estancia peor iluminada en casi todos los hogares. Es importante que, además de la luz general del techo (lo mejor son pequeños halógenos) se incluyan luces secundarias en torno al espejo que se apaguen independientemente.


Pasillos. Se aconsejan los focos empotrados en el techo para distribuir la luz. Lo ideal es instalas 4 unidades LED para un pasillo de 4 m. Interruptores en cada extremo del mismo son imprescindibles.

A tener en cuenta

En la disposición de los focos lumínicos hay que tener en cuenta la actividad que se va a realizar en cada habitación: un lugar de trabajo o de estudio necesitará más luz que el recibidor o un pasillo. Además, no es lo mismo una casa que disponga de luz natural o que tenga las paredes pintadas de tonos claros en las que se podría rebajar la intensidad lumínica.

Trucos

Entre cada halógeno que se instale debe haber un mínimo de 1m de distancia. Para ahorrar, resultan muy prácticos los reguladores de potencia para cada punto de luz. Para saber qué tipo de iluminación necesita tu vivienda, no dudes en contar con el consejo de expertos en iluminación y electricidad. Toda esta información nos la ofrece Reparalia.

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