Cómo detectar a una adicta al trabajo

Vivir para trabajar o trabajar para vivir, ahí está el quid de la cuestión. El número de  ‘Workaholic’ o adictos al trabajo cada vez es mayor. Estos signos los delatarán.

 

Lo saludable es trabajar para poder vivir, pero son muchas las personas que caen en lo contrario. ¿Cómo saber si yo soy adicta al trabajo? Los expertos aseguran que lo notarás si sufres una necesidad irrefrenable de trabajar y no eres capaz de desconectar, ni siquiera en tus días libres. Casi sin darte cuenta podrías estar convirtiéndote en una adicta al trabajo.

 

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Jaime I de Valencia y de la de Utrecht, donde se ha analizado a más de 2.000 trabajadores españoles y holandeses, pone de manifiesto que los adictos al trabajo son personas menos felices y tienen una mala percepción sobre la salud.

 10 claves para detectar a una adicta

 

Si repites frecuentemente estas o la mayoría de las costumbres laborales que te citamos a continuación, podrías ser una ‘Workaholic’. Eres adicta al trabajo si…

 

- Continúas trabajando incluso cuando tus compañeros ya han terminado.

- Siempre estás ocupada.

- Para ti es muy complicado relajarte, incluso cuando estás trabajando.

- En el trabajo tienes la sensación de estar en una contrarreloj.

- Tienes tal miedo al fracaso que te empuja a trabajar duro y sin descanso.

- Fuera del trabajo no te sientes satisfecha y notas que tu sentido del humor cambia.

- Cuando no trabajas te sientes culpable.

- Dedicas más tiempo al trabajo que a la familia y amigos y que a las actividades de ocio.

- Haces dos o tres actividades a la vez (como comer, escribir un email y hablar por teléfono).

- Te sientes obligada a trabajar duro, incluso cuando no te resulta agradable.

 

Un adicto al trabajo termina perdiendo el control y, en muchos casos, ni se da cuenta de ello. Si tú has respondido sí a todas o casi todas estas costumbres, plantéate tu realidad laboral y páralo.

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

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