¿Cómo elegir un abogado?

Oímos hablar de ellos constantemente, porque todo en la sociedad se rige por unas normas. Pero a la hora de la verdad, ¿cómo lo escogemos?

Oímos hablar abogados constantemente, porque todo en la sociedad se rige por unas leyes y unas normas. Pero a la hora de la verdad, cuando necesitamos uno, ¿cómo lo escogemos? Nadie mejor que ellos mismos para explicárnoslo.

 

Primer paso: tu entorno

 

Hoy puedes encontrar anuncios de despachos en Internet, en el periódico y hasta en las marquesinas del autobús (“antes no se hacía porque no se consideraba deontológicamente profesional”, explica José Antonio Bosch, abogado de Bolonia Abogados). Sin embargo, contratar este servicio requiere confianza. Por eso, para Marta Ballesteros, letrada del Consejo General de la Abogacía Española, el mejor método para encontrarlo es el boca a boca: preguntando en tu entorno si alguien ha pasado por el mismo proceso. “No por el hecho de ser mediático se es mejor”, dice la experta. Tampoco te dejes llevar por anuncios de low cost: “Hay que ser precavidos con este tipo de publicidad porque no suele ser realista”, advierte.

 

Especialización máxima

 

“No existe un abogado que domine todas las materias”, dice Bosch. Debes buscar el campo concreto que trabaje tu caso, aunque esto puede ser complicado porque ni siquiera académicamente están estipuladas las distintas ramas: “No existe el abogado fiscalista, por ejemplo”. Generalmente pueden dividirse por salas: civil, penal, administrativo, fiscal y familia, pero cada una es amplísima. Por otra parte, si lo tuyo es una demanda a una empresa de telefonía, de electricidad, de alimentación, etc., acude primero a las asociaciones de consumidores porque “en esos casos, solo el costo mínimo de poner en marcha el caso en un bufete ya podría ser demasiado caro”, explica el abogado.

 

Revisa su historial

 

En los Colegios de Abogados no guardan información particular de ningún abogado, ni siquiera se registran por especialización, solo por orden alfabético. Sin embargo, lo que sí puedes, y debes preguntar al Colegio de tu provincia, es si el abogado que has elegido tiene algún tipo de sanción. Además, en el censo de la web del Consejo General de la Abogacía puedes comprobar si ese letrado está en activo.

 

El ‘cara a cara’ es definitivo

 

Puedes buscar algunas credenciales en la propia web del abogado: asegúrate de que aparece su número de colegiado o alguna información de su currículum; pero lo más importante es el encuentro personal. Casi siempre, la primera visita es gratuita. “Los casos que han ganado están protegidos por el secreto profesional, así que nunca van a revelarlos”, explica Bosch. ¿Qué te queda? La impresión. Que te transmita seguridad, que hable con un lenguaje que entiendas y, sobre todo, que sea realista: “A mí me daría confianza que me dijeran: ‘Voy a estudiar el caso’ o qué probabilidades hay de ganarlo; pero en ningún caso que me dijeran, de primeras, que está ganado. Eso nunca se sabe”, opina Ballesteros.

¿Y cuánto me va a costar?

 

Un despacho o un abogado tienen total libertad para fijar sus honorarios y la manera de cobrarlos (un total hasta el final del caso, por horas o llevándose un porcentaje si ganáis). Pero puedes solicitar una hoja de encargo: una especie de presupuesto en el que aparece toda esa información (no incluye a terceros, como notarios o detectives privados). Y recuerda: en cualquier momento puedes rescindir el servicio. Los porcentajes de lo realizado hasta ese momento están muy bien delimitados para que puedas hacerlo.

 

¿Puedo tener uno de oficio?

 

Para tener derecho a la justicia gratuita tus ingresos no deben exceder los 1.065 € mensuales si no formas parte de una unidad familiar; los 1.331 € en total si sois dos o tres miembros en la familia, ni los 1.597 € en caso de ser cuatro miembros. Sin embargo, algunas personas, como las víctimas de violencia de género, los menores o discapacitados intelectuales, víctimas de abusos o los afectados permanentemente tras un accidente, podrán disfrutar de ella sin importar su patrimonio.

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