Cómo ganarte a tu jefe sin ser pelota

Puedes estar en sintonía con tu jefe sin necesidad de 'hacerle la pelota'. Ofrécele esfuerzo, calidad y simpatía, y sabrá apreciarlo.

Asumimos que es uno de esos temas que trae polémica. Habrá quien piense que mantener una buena relación con el jefe sin 'hacerle la rosca' es prácticamente imposible. También quien crea que trabajar muy bien y dar buenos resultados es más que suficiente para ganarse la voluntad del que manda. Pero ¿de verdad que con eso basta?

 

Confianza en uno mismo

 

La directora de Coaching Club, Verónica Rodríguez Orellana, afirma que lo más importante es "sentir la autoestima suficiente para saber que podemos caerle fenomenal a nuestro jefe o, por el contrario, ser ignorados por él y ello no tiene por qué ser terrible. Estamos en la oficina para hacer un trabajo concreto más que para caerle bien al jefe, con lo cual, si nos ceñimos simplemente a nuestro objetivo laboral, la angustia de si cumplir con nuestras obligaciones es o no suficiente para ganar su apoyo desaparecerá".

Potencia tus cualidades

 

A la hora de centrar una relación laboral, especialmente con un jefe, lo mejor es "intentar sacar lo mejor de nosotros mismos sin dejar de ser quienes somos", explica la coach. Además, Verónica Rodríguez Orellana piensa que, antes que ninguna otra cosa, a un jefe le interesa que los trabajadores de su plantilla demuestren una serie de cualidades:

 

Tener información de la empresa

"Conocer sus objetivos te permitirá remar en la misma dirección".

 

Ser proactiva

Se trata de tomar la iniciativa a la hora de realizar las tareas asignadas tanto a uno mismo como a terceros, aportando soluciones creativas y diferenciales que ofrezcan un extra a la empresa. "Sorprender a tu jefe por tu rápido aprendizaje y versatilidad es la mejor manera de estar en sintonía con él".

 

La calidad

Para mantener en buen estado esta relación es preciso, ante todo, "que tu jefe vea cómo desarrollas el trabajo que te encomienda con la máxima eficacia, ofreciendo en todo momento un servicio de excelencia".

 

Puntualidad

"Llegar a tiempo al trabajo es síntoma de compromiso, de entusiasmo con la empresa". Esto ayudará a que tu jefe se dé cuenta de haber tomado la decisión correcta al haberte contratado.

 

Comunicación asertiva

Es crucial para mantener un buen ambiente en la oficina. "Aprovecha las pausas, desayunos o la hora del almuerzo para establecer contactos de calidad con tus compañeros". Hay que ser conscientes de que el ambiente laboral lo hacemos entre todos.

Disponibilidad y lealtad

 

Hay un par de actitudes que también ayudan a ganarse al jefe. Si le ayudas a aligerar su carga, a alcanzar sus objetivos profesionales, sabrá reconocerlo. Para averiguar cuáles son esos objetivos, es vital mantener una buena comunicación y mostrar disponibilidad. Y un segundo punto: la lealtad. Ese es el auténtico pegamento entre un jefe y un empleado. Saber ser discreto cuando hay que serlo y guardar el secreto de las conversaciones privadas es fundamental para que el jefe confíe en su empleado.

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