¿Compro o alquilo una casa?

No es tanto una decisión voluntaria, sino que tiene más que ver con cumplir o no cumplir los requisitos que exige la compra de una casa: y son bastantes. Además, aquí tememos el alquiler, ¡y no muerde!

España es un país de propietarios: ¿quién no ha dicho u oído eso de que el alquiler es dinero perdido? Mientras que en Alemania la tasa de alquiler es del 50 %, aquí se limita al 21 %, según Eurostat, y eso que ha crecido rapidísimo. “En España existe una cultura enraizada en la tradición de la propiedad, un aferramiento en lo estable, que pueda transmitirse y legarse en herencia”, opina Julián García Gabriel, de HelpMyCash.com. Pero, ¿es siempre lo más rentable?

 

Un buen momento (para los que puedan, claro)

La ventaja de comprar está clara: es una inversión a largo plazo. Además, es un buen momento para hacerlo, como dice Manuel Gandarias, director del Gabinete de estudios de Pisos.com: porque los precios están más bajos, por los tipos de interés que ofrecen los bancos (también muy bajos) y por la evolución de la economía, por lo que “si nos planteamos una compra a largo plazo la podemos considerar una buena inversión”, sostiene.

Muchos requisitos y no para todos los públicos

Sin embargo, es una decisión que tiene que tomarse en función de la situación de cada uno, pues hace falta cumplir ciertos requisitos. “Es imprescindible tener ahorrado más del 35 % del valor de la vivienda”, dice García. Un 20 %, porque los bancos solo financian como máximo el 80 %, y otro 15 % para los gastos de formalización de la hipoteca (notaría, registro, impuestos...). Además, “debes poseer un trabajo estable y con futuro, tener ingresos elevados de aproximadamente unos 2.000 € y no tener otras deudas”, opina. Hoy en día no se conceden hipotecas cuyo porcentaje mensual sea superior a un 33 % de tus ingresos mensuales, y otros analistas, como los de Ahorro.net, aconsejan no comprar viviendas que superen 5 veces tu sueldo neto anual.

 

Para todos los demás... existe el alquiler

Para aquellos que no reúnan las anteriores condiciones, como es el claro ejemplo de los menores de 30 años, lo mejor es alquilar. En este caso “normalmente es suficiente con la renta de la primera mensualidad, destinada a la fianza, y el acceso a un aval de 6 meses de alquiler que se ofrece como garantía”, indica Manuel Gandarias. Y por supuesto, capacidad para pagar las mensualidades. Desde el punto de vista financiero, el alquiler es una buena opción temporal, pero a largo plazo es más rentable comprar. Sin embargo, eso no quiere decir que haya un plazo fijo ni un máximo de años para seguir alquilando: "Todo depende de tu capacidad de ahorro. Podrían pasar de 3 a 10 años, en función de cuándo consideres que es el momento adecuado para lanzarte”, opina Gandarias.

 

Además, arrendar te ofrece libertad de movimiento: puedes permitirte vivir en casas que no podrías llegar a comprar, o bien decidir, llegado el momento, pagar un alquiler más barato para disponer de una capacidad de ahorro mayor si te estás planteando adquirir una vivienda. Y lo mejor es que puedes ir de una a otra cuando quieras.

Continúa leyendo