Conductora ¿Tienes el Coche a Punto?

Quizás estés a punto de hacer un largo viaje en coche, sola o con familia o amigos. En cualquier caso, no arranques sin estar segura de haber revisado bien tu coche. Siempre se habla de los cuidados que precisa un coche en invierno, pero, ¿qué hay de los que necesita con los rigores del estío? El verano es la época del año que más desplazamientos registra y para ello el coche es el vehículo más utilizado. Por esta razón, debes seguir unas pautas que lo mantengan en perfecto estado y evitar que un descuido no fastidie tus planes. Este es el abc de un coche al sol:
Revisa el aire acondicionado. Qué sería de los viajes veraniegos sin él, por eso no te olvides de examinar su funcionamiento, así como del climatizador. “Si tu aire acondicionado no enfría bien puede que alguno de sus conductos esté obstruido o sufra una pérdida del gas refrigerante, que es el encargado de bajar los grados en el interior de tu coche mediante un circuito de compresión” explica Guillermo Naya, experto de Portalcoches.net. Además, aunque trabaje correctamente, abre las ventanas antes de ponerte en marcha para que la temperatura del interior se adapte a la exterior, y así facilitar el enfriado del vehículo.
Vigila la temperatura de tu motor. También es frecuente que los niveles de calor que alcanza el motor suban considerablemente, más aún con el aire acondicionado en funcionamiento. Examina el nivel de refrigerante y de aceite antes del viaje y, una vez en camino, revisa frecuentemente la temperatura del motor. Si no puedes parar cuando el indicador se aproxime a la zona roja, la solución es encender la calefacción. Sabemos que en esta época no es lo que más apetece, pero así se libera calor del motor y evitas un mal mayor.
Que tus neumáticos no se sobrecalienten. Las ruedas también superan elevadas temperaturas debido a los altos grados que concentra el asfalto. Es conveniente revisar la presión de las gomas porque si la banda de rotura es demasiado baja se calentará aún más, lo que reducirá su duración en un 15 %.
Protege la carrocería y la luna delantera. Que tu coche pase horas recibiendo calor directo del sol provoca que el interior supere a veces los 60 grados. Por esto pueden deformarse las piezas del salpicadero y decolorarse las zonas en las que el sol pega directamente. Si no encuentras un lugar a la sombra, la solución es tan sencilla como poner parasoles.
La luna del coche es tu ‘ventana’ hacia lo que ocurre en la carretera, por ello debes mantenerla limpia de gravilla o de los insectos que revolotean en esta época y que quedan adheridos en el cristal. Evita poner el aire acondicionado directamente hacia ella pues los cambios bruscos de temperatura podrían provocar su ruptura.
¿Todo en orden? Pues... ¡buen viaje a todas!

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