Consejos para ir a hacer la compra

Cuando necesitamos llenar la despensa nos lanzamos a la tarea de ir al mercado rápidamente. Pero para hacer la compra correctamente es preciso planificar, pensar en lo que nos hace falta y en los productos que mejor pueden ayudarnos a completar los menús diarios.

Para hacer una compra eficiente sigue unos sencillos consejos. Comprarás solo lo necesario y no caerás en tentaciones de las que te arrepientes nada más llegar a casa.

-Antes de salir a reponer la despensa analiza bien despensa y frigorífico para ver lo que realmente te hace falta. Los productos básicos, leche, huevos, galletas, se acaban sin darnos cuenta. Comprueba si te quedan esos productos que siempre pensamos que tenemos: harina, sal, pan rallado. Haz una lista con lo necesario, no confíes en tu memoria.

-Evita ir al mercado o supermercado con hambre. si lo haces caerás en la tentación de comprar caprichos poco sanos y con muchas calorías, alimentos "ricos", pero poco saludables. no convienen ni a tu organismo ni a tu bolsillo. 

-En un supermercado que conoces harás la compra más fácilmente y podrás organizarte mejor. Sabes dónde está todo y serás más eficiente, invirtiendo menos tiempo y evitando pasillos en los que hay productos que no te interesan o que solo suponen pequeñas tentaciones. Mejor evitarlos.

-Es difícil evitar las horas punta de compra, pero si puedes elige horarios en los que el supermercado no esté lleno. A mediodía o a primera hora de la mañana o de la tarde es un buen momento. Intenta aprovecharlo porque habrá mucha menos gente, podrás acceder mejor a los productos, estará todo más repuesto y no te eternizarás en las cajas. Así la compra será una experiencia mucho más llevadera. 

-Si puedes ve a la compra sin los niños. Ellos suelen encapricharse por cosas y para que no se cansen se les suele comprar lo que piden. Serás más racional comprando si vas tú sola, sabiendo lo que necesitas realmente.

Compra con cabeza, solo lo que lleves anotado en tu lista

-Acude a comprar con bolsas isotérmicas para congelados y con bolsas reutilizables. Hay que evitar acumular bolsas de plástico que, además ahora, cuestan dinero.

-Antes de salir, en casa, planifica los menús de la semana. Aparte de los productos fundamentales para el desayuno, productos de limpieza, etc, necesitarás alimentos para las comidas y cenas de cada día. Para eso siempre es mejor comprar la carne, el pescado y la fruta y verdura en pequeñas cantidades, para que sean más frescas. Piensa en su caducidad, no te pases comprando o puedes encontrarte con que la carne de pollo caduque o que la fruta se ponga mala. Hay que evitar a toda costa desperdiciar comida. Tiramos mucha comida a la basura por falta de previsión. Piensa en los productos frescos, no perecederos y congelados que tienes que comprar. Organízate.

-Las marcas blancas son una buena opción a la hora de ahorrarse dinero: ofrecen calidad. Lee atentamente el etiquetado y podrás saber que empresa la fabrica. Mira también la fecha de caducidad de los productos, las ofertas, el precio por kilo. ¡A veces los carteles son engañosos y viene más grande el precio de la segunda unidad que de la primera!

-Organiza bien el carro de la compra: pon los productos pesados al fondo y los más ligeros y delicados, como la fruta, encima. Si es posible compra productos de temporada.

-Aprovecha cupones, tickets descuento y tarjetas de cliente que siempre te harán ahorrar dinero.

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