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Contrato: ¿Sabes Nogociarlo Bien?

Tanto si vas a firmar uno como si quieres mejorar el que tienes, existe un margen que se puede pactar. No temas pedir lo que creas que te corresponde. Toma nota:
Hace unas semanas, Ana Herranz, secretaria confederal de la Mujer de Comisiones Obreras, explicaba que formalmente no existe una brecha salarial en España entre hombres y mujeres porque la diferencia no se produce en el salario base, sino en los complementos, “que ellos negocian y nosotras no”. El sueldo es lo primero que nos viene a la cabeza a la hora de negociar un contrato; sin embargo, si no es posible acordar mejoras en este punto, quizá puedas pactar una serie de complementos que no se reflejan en tu nómina pero que reducen tus gastos y para la empresa pueden suponer beneficios fiscales, como vales guardería, tiques restaurante, dietas, gastos de desplazamiento y formación, precios rebajados en comedores, seguros médicos...
Defiende tu sueldo y categoría: Juan José Bringas, asesor fiscal y laboral, comenta: “Antes de iniciarse la relación contractual, la negociación queda reducida al salario, ya que las condiciones suelen ser impuestas, y es mejor dejar para más adelante otros aspectos que pueden crear cierto conflicto en función de la política de la empresa”.
Cuando participes en un proceso de selección, lo más probable es que el que contrata ya tenga decidido el salario que va a ofrecer, acorde con el convenio Trabajocolectivo del sector. Bringas advierte: “Para pagar menos, las empresas en muchas ocasiones ofrecen puestos de categoría inferior a la que correspondería por las funciones y responsabilidades que exige ese trabajo”. Si el puesto ofertado es para un contrato temporal, este asesor laboral recomienda que las trabajadoras se informen “por si reúnen las condiciones para que la empresa pueda obtener bonificaciones, en cuyo caso podría convenirle formalizar un contrato indefinido”. También las empresas que, por razones de producción, deciden trasladar a algunos empleados a otra ciudad o país deben contemplar una serie de contraprestaciones. Por eso, si es tu caso, no dudes en negociar: “Puedes pedir desde la retribución en especie del alquiler de la vivienda hasta gastos por tu traslado y el de tu familia”.
Acuerdos siempre por escrito:  el horario es otro punto importante, para poder compatibilizar vida laboral y personal. No es difícil pedir la flexibilización, especialmente de la hora de entrada y salida, o acortar el tiempo de la comida. Aun así, sigue habiendo empresas en las que se convocan reuniones a primera o última hora sin tener en cuenta las necesidades personales de los empleados. Juan José Bringas dice al respecto: “Los trabajadores tienen sus derechos y obligaciones, pero en muchas ocasiones la línea es muy fina”.
Como regla general, para evitar un despido este asesor recomienda realizar todas las comunicaciones de la negociación por escrito. Desde la reducción de jornada para cuidar de tu hijo (puedes pedirla hasta que cumpla ocho años) hasta la posibilidad de ‘teletrabajar’ unos días a la semana, pide todo por escrito y conserva tanto tu petición como la respuesta.
Por Juan Ramón Gómez

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