Electrodomésticos: cómo y cuándo usarlos para ahorrar

Nos hacen la vida más fácil, pero también son grandes consumidores de energía. Te contamos cómo cambiar algunos hábitos domésticos para reducir su aportación a la factura eléctrica.

Una familia consume una media de 990 € de electricidad al año, según el estudio realizado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Reducir esa factura es posible si se utilizan los electrodomésticos de manera eficiente y en un horario en el que la energía resulte más barata. Te contamos qué puedes hacer.

 

En la cocina

 

Frigorífico

Es el aparato que más consume de toda la casa (30,6 % del total). Procura no dejarlo abierto más de la cuenta o abrirlo continuamente para coger o guardar algo. Mantenerlo en buenas condiciones de limpieza (descongelarlo dos veces al año) y ventilación (evitar que esté al lado de fuentes de calor) disminuye el gasto un 25 %.

 

Lavadora

Reducirás su consumo eléctrico (supone el 11,8 % de la factura) si la llenas al máximo y utilizas programas fríos (en calentar el agua se va la mayor parte de la energía).

 

Secadora

Centrifugar bien la ropa o aprovechar la luz solar te evitará usarla. Gasta el 3,3 % de la energía eléctrica.

 

Lavavajillas

Su uso representa el 6,1 % de la factura. Para ahorrar, utiliza programas con menor temperatura y mantén el filtro siempre limpio.

 

Cocina y horno

El 8,3 % de la factura eléctrica se debe al uso del horno. Procura no abrirlo todo el tiempo cuando está encendido, pues cada vez que lo haces se pierde un 20 % de la energía acumulada. Si tu cocina es eléctrica o vitrocerámica, apágala cinco minutos antes de acabar la cocción para aprovechar el calor residual.

 

En el resto de la casa

 

Televisor

Consume un 12,2 %. Para ahorrar, baja la intensidad lumínica de la pantalla. Las de tecnología LED gastan un 25 % menos que las de LCD y un 40% menos que las de plasma.

 

Ordenador

Supone el 7,7 % de la factura energética. La forma de suavizar su gasto es bajar la iluminación de la pantalla, desconectar los periféricos (impresora, altavoces, etc.) y apagarlo siempre que no se utilice.

 

Calefacción

Los calefactores o radiadores eléctricos gastan un 7,4 % del total. Si durante la noche se bajan los termostatos a 16 ºC, se ahorra un 13 %. Cada grado de más incrementa el consumo un 7 %.

 

Aire acondicionado

Consume el 2,3 % de la energía doméstica. Gastarás menos usándolo sólo cuando las temperaturas sobrepasen los 24 ºC.

 

Compra el más eficiente

 

Si vas a adquirir un nuevo electrodoméstico, ten en cuenta que compensa elegir el que tenga la etiqueta de alta eficiencia energética porque, aunque su precio sea mayor, la inversión se rentabiliza en poco tiempo.

 

La escala de mayor a menor eficiencia es: A+++, A++, A+, A, B, C y D. De hecho, se calcula que un aparato de clase A+++ te puede hacer ahorrar 1.000 € en la factura a lo largo de toda su vida útil.

 

Desconecta del todo

 

El 10,7 % de la energía que consumimos se va en el stand by (el consumo en espera de diferentes aparatos electrónicos). Evítalo apagando la televisión completamente o enchufando los aparatos a regletas con interruptor para cortar la corriente.

 

El horario más barato

 

Hay aparatos que es necesario que estén siempre enchufados, como el frigorífico; el resto hay que procurar usarlos cuando la energía sea más económica. Esto se consigue por medio de la Tarifa de Discriminación Horaria, que tiene un periodo valle en el que la luz es más barata (de 22 a 12 h en invierno y de 23 a 13 h en verano) y un periodo punta (de 12 a 22 h en invierno y de 13 a 23 h en verano) en el que sale más cara. Para contratarla, solicita a la compañía eléctrica la instalación de un contador que distinga los dos periodos. Te puedes ahorrar hasta un 35 % de tu gasto eléctrico.

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