En el trabajo: no te quejes, actúa

Sal de ese círculo vicioso que te lleva a ser la protestona de la oficina. Transforma tus excusas en acciones con los consejos de la experta en gestión de personas Pilar Jericó.

Sal de ese círculo vicioso que te lleva a ser la protestona de la oficina.

Transforma tus excusas en acciones con los consejos de la experta en gestión de personas Pilar Jericó.

 

Evita este mal hábito

La queja es antiproductiva. Las personas que ocupan su día con excusas le restan tiempo a lo fundamental: sacar el trabajo adelante. Lo avalan cientos de estudios, aunque a veces basta con mirar a nuestro alrededor.

 

¿Cuántos compañeros, ahora, mientras lees estas líneas, están diciendo frases del tipo: “Siempre me toca a mí”, “no tengo tiempo para acabar ese trabajo”, “mi jefe no me escucha”? Quizá eres tú misma quien lo dice. Pero tranquila, es posible frenar ese mal hábito.

 

Te lo cuenta la coach Pilar Jericó, experta en desarrollo personal y presidenta de Be Up. “Lo primero es tomar conciencia de que si te atrapa ese lenguaje (esas conversaciones mentales), constantemente estarás creando la misma realidad, esa de la que quieres escapar –explica–. Estas frases esconden el hábito de procrastinar, baja autoestima, resentimiento. Emociones con las que generas estrés, que implica tener más cortisol en sangre... Desde ahí se entra en círculos perniciosos de malestar psíquico y, antes o después, físico”.

 

Haz tareas con sentido

La pauta que para realizar ese cambio, según Jericó, es convertir tu trabajo en tu vocación, “cuando uno lo vive así, disfruta más, le encuentra un sentido (aunque sea haciendo tornillos o limpiando casas). Todo esto, dice, “hay que hacerlo por uno mismo, ni por la empresa ni por el jefe, porque nos pasamos demasiado tiempo en el trabajo como para vivirlo como una condena”, comenta.

 

Hay tres claves que nos ayudan a cambiar ese hábito de protestar por todo, según la experta:

1. Aportar un poco más de sentido al trabajo:

“Pregúntate para qué haces lo que haces, más allá de las tareas concretas. Tienes que ampliar tu visión”.

 

2. Crear relaciones personales más amplias en el trabajo:

“Ayuda a personas de tu entorno (compañeros, clientes) y no esperes un retorno, hazlo por ti mismo”.

 

3. Aumentar el número de tareas que para ti tienen sentido:

“Así, disfrutarás más de tu tarea durante esas ocho horas”. De esta forma, convertiremos el trabajo en “un lugar de aprendizaje, de superación personal, de conocer personas interesantes y, por supuesto, en algo que da sentido a nuestras vidas. Y esto depende fundamentalmente de nosotros, de nadie más, sean las circunstancias que sean”, declara Pilar Jericó.

Cambia la conversación

Una de las técnicas que propone la experta es la PNL (Programación Neurolingüística). “Nos enseña a programar en nuestra mente lo que queremos, en vez de lo que no queremos (lo que hacemos cuando nos repetimos una y otra vez las mismas cantinelas)”.

 

Según la coach, “cuando cambiamos nuestras conversaciones (lo que decimos o nos decimos), se producen cambios en nuestra vida”. Jericó nos invita a tomar conciencia de si eso nos ayuda o no “aunque tengamos la necesidad de insistir en algo una y otra vez”.

 

Y reitera: “Tengamos la fuerza para ‘obligarnos’ a abrirnos a conversaciones diferentes. La conversación crea nuestro mundo, por eso, a pesar de lo que nos suceda, tenemos la capacidad de construir realidades más agradables”.  

 

¿Qué hacer ante compañeros quejicas?

Para Pilar Jericó, lo primero sería evitar ese tipo de conversaciones “tóxicas”. Hay que intentar hablar desde la tranquilidad. Si no es posible, dejar las cosas como están y generarse un entorno propio sano.

 

Puede ser difícil, pero si alguien toma la iniciativa de apartarse y vivir la jornada laboral con una actitud más positiva y menos agotadora, seguramente habrá más compañeros que se apunten”.

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