Errores en el trabajo que perjudican tu salud

Algunos hábitos y actitudes que mantenemos durante nuestro horario laboral pueden tener consecuencias físicas y psicológicas en nuestro bienestar.

Una gran parte nuestro día la dedicamos al trabajo. Por eso, las costumbres y las actitudes que mantenemos mientras estamos en nuestro horario laboral tienen muchas repercusiones en nuestro bienestar, tanto físico como mental. Algunos hábitos nos perjudican de manera notable a lo largo de los años. Identifica tus errores y cuídate en salud.

 

El estrés

 

Es nuestro enemigo número 1, pero a la vez es una de las situaciones más comunes que sufre cualquier trabajador. Sus causas son múltiples y muy particulares: demasiadas horas en el trabajo, exceso de carga laboral, malas relaciones con los jefes y/o los compañeros... Además, cada persona tiene una capacidad distinta para manejarlo.

 

¿Cómo afecta?

Esta situación, si se mantiene en el tiempo, tiene consecuencias en nuestro organismo. Puede afectarnos a nivel físico con problemas en el aparato digestivo (por ejemplo, úlceras), aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, alteraciones hormonales... A nivel mental puede provocarnos transtornos como la depresión.

Horario nocturno

 

Trabajar de noche perjudica a nuestro bienestar. Quizás no a corto plazo, pero sus efectos comienzan a aparecer entre los 5 y 10 años siguientes. Esto se debe a que tenemos que acostumbrarnos a un ciclo artificial, ya que nuestro organismo está acostumbrado a realizar actividad durante el día y descansar durante la noche, produciéndose alteraciones en nuestras funciones corporales.

 

¿Qué efectos tiene?

Modificaciones en el patrón del sueño, fatiga, alteraciones hormonales, falta de concentración, problemas digestivos, envejecimiento prematuro... Cuidado, porque los cambios constantes de horario laboral también pueden provocar la mayoría de estas dolencias.

 

La postura

 

El exceso nunca es bueno. Dependiendo de nuestra ocupación tendemos a estar muchas horas sentados o de pie, y ambas nos provocan problemas de salud. La silla nos puede causar transtornos óseos y musculares, mientras que trabajar de pie fomenta la aparición de varices y otras dolencias cardiovasculares.

 

¡Muévete!

En cualquiera de las dos situaciones, la solución es sencilla: camina. Si estás sentada levántate cada dos horas y anda, y si estás de pie desplázate siempre que puedas.

Demasiado trabajo

 

Muchos estudios coinciden: trabajar más de 40 horas semanales aumenta las posibilidades de sufrir alguna enfermedad de tipo cardiovascular, como los accidentes cerebrovasculares y las dolencias coronarias. Cuanto más se incremente este exceso de horario, mayor será el riesgo.

 

Inactividad, alcohol y tabaco

Si sumamos las 'horas extra' a la falta de ejercicio, al consumo de alcohol y tabaco y a una alimentación poco saludable, las probabilidades se disparan. Por eso debes tratar de mantener un estilo de vida sano, evitando los malos hábitos.

 

Desmotivación

 

La falta de motivación también tiene consecuencias muy importantes a nivel físico y mental. Puede estar causada por situaciones desagradables con tus compañeros de oficina o con tus jefes, por una falta de objetivos, por obstáculos para avanzar...

 

¡Motívate!

Para recuperar esa motivación perdida intenta cambiar de actitud. Plantéate nuevos objetivos, aléjate todo lo posible de personas con pensamientos negativos, estudia otros puntos de vista...

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