¡Evita intoxicaciones alimentarias! Aprende a conservar bien los alimentos

Saber conservar bien los alimentos en casa es clave para evitar sufrir una intoxicación alimentaria. Te ayudamos.

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas advierte que una buena conservación de los alimentos ayuda a evitar problemas que pueden derivar en intoxicaciones alimentarias, un problema de salud muy frecuente, especialmente en los meses más calurosos del año.

Para evitarlo solo hay que seguir unas reglas sencillas que preservan la seguridad alimentaria en casa y que comienzan desde el momento en que se realiza la compra hasta la organización de los alimentos, tanto dentro como fuera de la nevera.

- A la hora de de hacer la compra, en el supermercado, hay que comenzar por los productos no perecederos y terminarla por los productos frescos y congelados. Así se reduce el tiempo al que tenemos sometidos a los alimentos a altas temperaturas y evitamos la proliferación de organismos. Para conservar el aspecto, sabor, aroma y nutrientes hay que guardar los alimentos de forma adecuada, colocándolos según sus necesidades y presentando atención a su etiquetado y a los soportes informativos presentes en los alimentos que garantizan su conservación. Para congelados y frescos puedes contar con una bolsa isotérmica, para que estos productos sufran menos hasta que llegues a casa.

- En la nevera es importante ubicar los alimentos según las distintas temperaturas interiores del frigorífico, evitando posibles contaminaciones cruzadas. En los estantes superiores se tienen que colocar los alimentos ya cocinados o recipientes con conservas sin acabar; en el centro los productos lácteos, los huevos (estos últimos nunca en la puerta de la nevera) y los embutidos. En el inferior es mejor guardar los alimentos crudos y perecederos, además de los productos de descongelación. El sitio ideal para frutas y hortalizas son los cajones, mientras que las bebidas, la leche, la mantequilla, mermeladas o salsas deben situarse en las vitrinas inferiores de la puerta.

- La temperatura óptima para la conservación de los alimentos congelados es de -18 grados y de los frescos entre 0 y 5 grados. También es clave extremar la limpieza del frigorífico y congelador, evitando el hielo y la escarcha.

- Es muy importante evitar el contacto entre diferentes tipos de alimentos para no acelerar su deterioro y no guardarlos cuando aún están calientes. En este punto no hay que olvidar que nunca se pueden guardar juntos alimentos crudos y cocinados, para evitar la contaminación cruzada.

En la nevera hay que colocar los alimentos atendiendo a las diferentes temperaturas interiores.

- Los envases en los que conservamos los alimentos también tienen su importancia. Tanto en la nevera como en la despensa se deben de poner delante los alimentos que se van a consumir antes. Al abrir el alimento, si no se consume entero, hay que quitarlo de su envase original y pasarlo a uno hermético. Los tuppers y botes de cristal herméticos con tapa son perfectos para guardar alimentos en la despensa o para líquidos sobrantes que vayas a guardar en la nevera. El envasado al vacío aborrece que los alimentos se mantengan un largo periodo de tiempo sin alterar sus características nutritivas, mientras que el film transparente puede servir para protegerlos de la humedad y de los olores.

Y con estos sencillos consejos conseguirás aumentar la seguridad alimentaria en casa. ¡Es clave para evitar las temidas intoxicaciones!

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