Fondo de becas Soledad Cazorla

El próximo 12 de julio, tendrá lugar la 7 edición de la Carrera Contra la Violencia de Género. Como en ediciones anteriores, este evento tiene un único fin solidario y, en esta ocasión, los beneficios obtenidos se destinarán al Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla, un proyecto de ayuda a los huérfanos que deja este tipo de violencia.

Soledad Cazorla fue la primera fiscal de sala contra la violencia sobre la mujer. Cuando falleció, en 2015, sus familiares quisieron honrar su labor creando el Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto, una iniciativa con la que se ayuda a los huérfanos de causa de la violencia machista. Su marido, Joaquín Tagar, promotor y uno de creadores, nos habla de su labor.

¿Cómo y cuándo surgió el Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla Prieto?

A la muerte de Soledad, sus hijos y yo pensamos que la mejor manera de mantener su legado era atendiendo a los huérfanos y las huérfanas de la violencia de género. Eran las víctimas olvidadas de esta violencia, y un colectivo que le preocupaba especialmente por
su particular situación de vulnerabilidad y porque no tenían ningún tipo de ayuda pública. De hecho, hasta 2015, ni siquiera eran consideradas víctimas directas de esta lacra.

¿Cuál es exactamente vuestra labor?

El Fondo ha centrado su actividad en la concesión de ayudas económicas (de hasta 2.000 € anuales) para el desarrollo de estudios, refuerzo educativo o apoyo psicológico para estos huérfanos y huérfanas. Pero lo que es más importante: gracias a esta labor, hemos
conocido, y ahora acompañamos, a 27 familias víctimas de la violencia de género, cuyas experiencias nos han permitido identificar algunos de los problemas y carencias que afronta este colectivo tras los crímenes. Esto, a su vez, ha inspirado las otras tres líneas
de actuación principales del Fondo adicionales a la concesión de becas, que son: servir de punto de encuentro y acompañamiento para estas familias; la prestación de asesoramiento jurídico gratuito a través de un despacho especializado en violencia de género; y dar visibilidad a los huérfanos de la violencia de género y sus familias para promover mejoras legislativas que incidan positivamente en su situación.

“Los huérfanos de la violencia de género eran, hasta hace poco, los grandes olvidados de este tipo de violencia

¿Quiénes son los beneficiarios?

Todos los niños y niñas que hayan perdido a sus madres a manos de sus padres. Desde el Fondo, estudiamos cada caso que se nos  presenta y proporcionamos la ayuda más adecuada, que va desde asesoramiento jurídico gratuito hasta becas de estudio, o para hacer frente a gastos derivados de la necesidad de apoyo psicológico.

En la actualidad, ¿qué pasa con los huérfanos de esta violencia?

Hemos avanzado en los últimos años, aunque todavía queda por hacer. Tras los crímenes, los jueces están suspendiendo el ejercicio de la patria potestad, guarda y custodia, o situaciones equivalentes en la práctica, para el padre inculpado, en línea con la reforma del 2015.

Además, se han corregido situaciones indeseables, como que estos pudieran cobrar determinadas pensiones o prestaciones derivadas de las muertes que habían causado. En cuanto a las ayudas, en la actualidad, ya hay algunas autonomías que conceden indemnizaciones a estas víctimas, o ayudas puntuales, y en marzo del año pasado se aprobó la reforma legal que les reconoce la orfandad plena, y que ha ampliado el alcance de las pensiones y prestaciones de orfandad y su cuantía, mejorando, al menos en parte, su situación.

¿Sabemos cuántos hay?

El número, en España, no se conoce con certeza, pero desde que se lleva una estadística oficial, a partir de 2013, la cifra asciende a 289 niños y niñas. Desde que se puso en marcha la ley integral, en 2004, puede rondar los ochocientos. Desde entonces, las mujeres asesinadas son más de mil.

¿Qué se debería hacer para apoyar más a estos menores?

Tener una mayor sensibilidad ante la tragedia que han vivido estos niños y niñas y una mayor conciencia de la situación tan traumática y de especial vulnerabilidad que viven. Además, informarles debidamente de los derechos que les asisten, así como asistirles y facilitarles todos los trámites que han de afrontar, que son muchos y complejos, como el proceso penal derivado de la muerte de sus madres, los trámites sucesorios o los relativos a la guarda y custodia, etc.

 

Soledad Cazorla consagró los últimos 12 años de su vida a la defensa de las mujeres maltratadas y a los huérfanos que dejaron.

¿A cuántos jóvenes habéis ayudado?

Desde 2016, atendemos a 42 huérfanas y huérfanos y 27 familias. Hemos concedido 69 becas, por un importe superior a 120.000 euros.

¿Se puede reparar el dolor al que se han expuesto los niños huérfanos de violencia de género?

Recuerdo que, en una de las comparecencias de Soledad Cazorla a través de internet con preguntas de los internautas, un huérfano,  que decía haber superado su tragedia, le preguntó: “¿Quién me quita a mí los malos recuerdos?”. “No sé cómo se borran los recuerdos y, a lo mejor, no hay que borrarlos, sino superarlos, pero le aseguro que yo trabajo todos los días para que ningún hijo vuelva a tener que vivir esta tragedia”, respondió ella.

¿Cómo conseguís fondos?

El Fondo se puso en marcha con una dotación inicial de 125.000 euros, que, en los primeros cinco años, hemos aportado mis hijos y yo. Además, recaudamos fondos de particulares, empresas y a través de distintas iniciativas que organizamos –una de ellas es
la Carrera Solidaria por los Huérfan@s de la Violencia de Género–. Aunque no recibimos ninguna subvención ni dotación económica pública, sí contamos con el apoyo de instituciones como la Fiscalía General del Estado o la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.

Si alguien anónimo quiere colaborar, ¿cómo puede hacerlo?

En general, y dado que no recibimos fondos públicos, cualquier apoyo o difusión de la situación y problemática del colectivo es de gran ayuda para concienciar a la sociedad de la situación de especial vulnerabilidad que afrontan. En la página web del Fondo, se
incluye la información sobre cómo se puede colaborar.

Para la gente que no la conozca, ¿quién fue soledad Cazorla?

Soledad Cazorla Prieto fue una luchadora por la igualdad entre hombres y mujeres. Fue una de las primeras mujeres fiscales de este país, y por su mano pasaron casos muy relevantes, como el caso Banesto o el caso Edelweis. Los últimos doce años de su vida los consagró a la defensa de las mujeres maltratadas y de las huérfanas y huérfanos de la violencia de género como fiscal de sala. “Esto –decía Soledad Cazorla– es algo que nos afecta a todos, no únicamente a las mujeres que sufren por el hecho de ser mujeres, y a los hijos que no entienden nada de lo que les pasa, sino también a los padres y madres que ven la tragedia de sus hijas, y a los hermanos y hermanas que nunca pensaron que esto podría ocurrir”.

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