¿Ganas menos por ser mujer?

Si en la empresa tienes las mismas funciones que tus colegas masculinos, ¿por qué no obtienes el mismo sueldo?

Si en la empresa tienes las mismas funciones que tus colegas masculinos, ¿por qué no obtienes el mismo sueldo? A veces, este principio de igualdad no se cumple. Entonces, hay que reclamar o tomar una decisión. 

 

Lo que dice la ley

Alicia tiene la misma formación que Juan, los dos ocupan el mismo puesto, con la misma categoría laboral e idénticas funciones; sin embargo, ella cobra 200 € menos al mes.

 

Esta situación que discrimina a la mujer es ilegal si nos atenemos al artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores: “El empresario está obligado a pagar por la prestación de un trabajo de igual valor la misma retribución (...), sin que pueda producirse discriminación alguna por razón de sexo”. Pero lo cierto es que, pese a las leyes, todavía hay empresas que ofrecen una nómina más baja a sus empleadas.

 

Para Javier Caparrós, director general de la consultora de RR. HH. Trabajando.es, es importante analizar que esto “cada vez pasa menos, en buena medida gracias a las políticas de igualdad que se han implantado en muchas de las medianas y grandes empresas”.

 

En su opinión, “es en las pymes, que son más familiares y con directivos que tienen determinada manera de pensar, en donde se encuentran más estas diferencias”.

 

Averiguar si hay discriminación

¿Qué puede hacer una trabajadora ante esta situación? Lo primero, comprobar que, efectivamente, hay una diferencia salarial respecto a sus compañeros masculinos.

 

Caparrós indica que hay que “informarse sobre si los salarios que paga la empresa están por debajo del convenio colectivo”. Hay compañías que publican su estructura salarial y se puede consultar. También hay que averiguar lo que están percibiendo sus pares en la empresa [empleados con la misma categoría].

 

“Si se tiene confianza hay que preguntar, incluso, a sus pares mujeres para ver si están cobrando lo mismo”, señala el experto. Además, conviene indagar cuál es la situación del mercado laboral: si lo percibido se corresponde con la media del sector. Por último, Caparrós insta a analizar “si se están desempeñando funciones diferentes”.

La opinión del empresario

Hay otro aspecto subjetivo pero que también hay que tener en cuenta, según el director general de Trabajando.es. “Quizá el jefe no está contento con la empleada porque piensa que su compañero tiene un mejor desempeño, y puede que ella viva esta apreciación como discriminatoria”.

 

Reclamar o irse a otra empresa

Si, después de analizarlo todo, la empleada sigue convencida de que está siendo discriminada, puede llevar su reclamación al empresario o al departamento de Recursos Humanos –todas las medianas y grandes empresas lo tienen–.

 

“En este caso, podrá hablar de su situación con cierta confidencialidad”, apunta Javier Caparrós. “Puede que atiendan su demanda, pero si no lo hacen posiblemente no es la empresa en la que quiera estar. A lo mejor el empresario ha perdido la confianza en ella y le dice que no cumple las funciones, que otra persona tiene más talento y habilidades. Si es una mujer con ganas de progresar y encima la desprestigian, mi recomendación es que salga de ahí, porque poco más se puede hacer”.

 

Reclamar cuando la empresa es una pyme es más delicado: “Su situación en la compañía queda muy marcada. Lo mejor para ella es que se marche a otra compañía que valore más a las mujeres”.

 

Las españolas cobran un 19,3 % menos

El salario de las mujeres en España es un 19,3 % menor que el de los hombres, según un estudio publicado por la Comisión Europea el pasado mes de octubre.

 

Este porcentaje está casi tres puntos por encima de la media de la UE, situada en el 16,3 %. Los comisarios europeos han denunciado que esta brecha salarial supone que las mujeres trabajan gratis 58 días al año (68 en el caso de las españolas).

 

Que la mujer cobre menos repercute a largo plazo en la pensión de jubilación, momento en que la brecha se hace aún más grande, ya que la diferencia es del 39 % a favor de los hombres, según el estudio.

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