Gestos 'verdes' para ahorrar

No es necesario hacer grandes esfuerzos para proteger el planeta. Ahorra recursos, energía… ¡y dinero! a la vez que preservas el medio ambiente...

No es necesario hacer grandes esfuerzos para proteger el planeta. Ahorra recursos, energía… ¡y dinero! a la vez que preservas el medio ambiente...

 

¿Gotea el grifo?
Repáralo cuanto antes: una gota por segundo equivale a 30 litros desperdiciados al día.

 

Cuando estés cocinando, tapa las ollas, sobre todo si calientas agua: así hervirá en menos tiempo y consumirás menos energía.

 

Los ambientadores no eliminan los malos olores, sino que desprenden otros más fuertes que nos impiden detectar los primeros y los enmascaran. Acostúmbrate a tener plantas aromáticas que perfumen naturalmente el ambiente o haz tú misma ambientadores naturales.

 

Rechaza los envases que no sean biodegradables (de papel o cartón) o reciclables (de vidrio, metal, etc.), sobre todo los plásticos que contengan PVC: producen furanos y dioxinas que se liberan a la atmósfera cuando son incinerados.

 

Dona tus viejos móviles u ordenadores. Existen varias ONG en nuestro país que se encargan de recuperar aparatos electrónicos para enviar a países con menos recursos.

 

Procura lavar la ropa en la lavadora en frío o a baja temperatura: el 80 % de la electricidad que se utiliza cuando lavamos con agua caliente se emplea en calentar el agua.

 

Antes de comprar un producto, pregúntate si realmente lo necesitas. Cualquier consumo innecesario es en esencia un gesto antiecológico.

 

Reutiliza el agua. Riega las plantas con el agua de cocer verduras; recoge en un cubo el agua que dejas correr en la ducha mientras sale caliente y úsala para fregar, lavar el coche…

 

Descongela cada tres meses la nevera y el congelador: una capa de tan solo 4 mm de hielo multiplica por dos el consumo de electricidad.

 

Aprovecha bien el papel: úsalo por ambas caras y rechaza el blanqueado con cloro. Hay alternativas ecológicas, como el papel reciclado o el papel con el sello FSC, que protegen los bosques.

 

Procura adaptarte en casa a la temperatura ambiente: no pretendas estar en casa con manga corta en invierno a costa de gastar mucha energía en calefacción. Es más ecológico (y más lógico) ponerse un jersey. Además, bajando la temperatura solo un grado se consume un 7 % menos de energía.

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