Overbooking: ¿y si te pasa a ti?

En el último mes se han hecho famosos varios casos (más violentos que de costumbre) a causa del overbooking, práctica habitual de las compañías aéreas. Si te ocurre, es una faena, pero (al menos) tienes derecho a una compensación.

Primero, los empleados de United Airlines intentaron echar a la fuerza a un pasajero: a falta de voluntarios que se quedasen en tierra, lo sortearon, pero el hombre no podía perder el vuelo, así que intentaron sacarle, literalmente, a rastras. Pocos días más tarde, Air Canada separaba a un niño de su familia. En ambos casos se habían vendido más plazas de las que disponían los aviones; es decir, se enfrentaban a un caso del temido overbooking.

¿Es legal?

Puede ser molesto, indignante e incomprensible, lo que quieras, pero según el director legal de Reclamador.es, Ramiro Salamanca, “es una práctica comercial legal, que está permitida en la Unión Europea y regulada” por el Reglamento CE nº 261/2004. Esto sucede cuando las compañías emiten un número de plazas ligeramente superior al que disponen contando con que habrá pasajeros que cancelen su vuelo o no se presenten en el embarque. Si esto no pasa (y vais todos), la compañía puede denegar el embarque a algunos pasajeros, pero eso no quiere decir que estos no tengan derechos, igualmente regulados.

¿Quién se queda en tierra?

El proceso siempre empieza por pedir voluntarios. Si estuvieses dispuesta a renunciar a tu pasaje, la compañía debería ofrecerte una de estas opciones a cambio:

1. Reembolsarte en 7 días el coste del billete. Si ocurre en una escala, te devolverán el dinero correspondiente a la parte del viaje no realizada junto con un vuelo de vuelta al primer punto de partida lo antes posible.
2. Reembolsarte en 7 días el precio íntegro del billete cuando lo compraste (incluso las partes del viaje realizadas) si el vuelo ya no tiene sentido respecto a tu plan de viaje inicial y, asimismo, un billete de vuelta al punto inicial lo más rápidamente posible.
3. Trasladarte a tu destino final lo antes posible en condiciones de transporte comparables o bien, por último, en otra fecha que te convenga.

Además, “la aerolínea te tiene que brindar determinados beneficios, como cheques de viajes, dinero en metálico, asiento en primera clase”, apunta Salamanca. También tendrás derecho a que la compañía cargue con los gastos de trasladarte a otro aeropuerto si finalmente vuelas desde o hasta uno distinto para el que reservaste (en aquellas ciudades que disponen de dos). Eso sí, debes tener en cuenta que, si aceptas, no podrás reclamar más adelante, a no ser que la compañía incumpla con sus obligaciones o con lo pactado. Por eso lo más recomendable, advierte Salamanca, es intentar dejarlo por escrito.

¿Qué pasa si no hay voluntarios?

Si nadie quiere perderse ese vuelo, la compañía elegirá a los pasajeros al azar: pueden hacerlo con un programa de ordenador que elija a un pasajero aleatoriamente, intentando escoger a alguien que viaje solo... En caso de que te tocase, no podrías negarte, pero tienes derecho a una compensación y a reclamar. Para ello, lo primero que debes hacer es dejar constancia de que no te quedas voluntariamente: acude al mostrador de la compañía aérea en el aeropuerto, a un puesto de AENA o a las autoridades para solicitar un documento que acredite el overbooking.

Una vez hecho esto, tienes derecho a que te devuelvan el dinero o te ofrezcan un medio de transporte alternativo, además de una compensación económica de:

• 250 euros para los vuelos inferiores a 1.500 kilómetros.
• 400 euros para los vuelos entre 1.500 y 3.500 kilómetros.
• 600 euros para los vuelos superiores a 3.500 kilómetros.

Por último, deben ofrecerte comida y bebidas en función del tiempo que tengas que esperar; dos llamadas, correos electrónicos o mensajes de fax gratuitos y alojamiento y transporte hasta aquel si es que el traslado a tu destino se diese en los días posteriores.

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