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Pensión compensatoria: sal de dudas

La pensión compensatoria no tiene nada que ver con la alimenticia, que sirve para asegurar la manutención de los hijos. En este caso, se trata solo de una ayuda económica para la expareja.

La pensión compensatoria no tiene nada que ver con la alimenticia, que sirve para asegurar la manutención de los hijos. En este caso, se trata solo de una ayuda económica para la expareja.

 

Se decreta que un cónyuge la pase al otro cuando se entiende que éste queda desfavorecido económicamente tras la separación. Nació en 1981 con la intención, sobre todo, de proteger a tantas mujeres que habían renunciado a una carrera profesional por cuidar de su familia y tras la ruptura se quedaban sin recursos.

 

¿Cuándo se concede?

 

Solo en los casos en los que a consecuencia del divorcio, separación o nulidad hay una desigualdad económica sustancial entre ambos. La mayoría de Comunidades Autónomas también la concede a parejas de hecho. Ojo, según fijó el Tribunal Supremo en 2005, no es una manera de equilibrar ambos patrimonios, sino de “colocar al cónyuge más desfavorecido con la ruptura en situación de potencial igualdad de oportunidades laborales y económicas a las que habría tenido” de no haberse casado.

 

¿Quién la tiene que pedir y cuándo?

 

El juez no la concede por voluntad propia; es decir, la tiene que solicitar el afectado y solo “en el momento en que se presenta la demanda de separación o divorcio”, advierte Ignasi Vives, del despacho Sanahuja Miranda. Pasado el trámite, ya no se concederá.

 

 

 

¿Cómo se calcula la cuantía?

 

“No existe una forma exacta de determinarla”, indica el experto. Se estudiará la edad, la duración de la convivencia, los recursos y la cualificación de ambos, las posibilidades de conseguir un empleo, etc.

 

¿Cuánto tiempo se tiene que pagar?

 

“Normalmente se fija un límite temporal, de mutuo acuerdo o por el juez”. El fin es ofrecer un “margen” para que la persona desfavorecida tenga tiempo de reequilibrar su economía, por tanto no hay un patrón fijo. “No es lo mismo si tienes 30 años y muchos años por delante para rehacer tu vida, que si tienes 65”, explica Vives.

 

¿Puede variar la cuantía?

 

Solo en el caso de que se revise anualmente conforme al Índice de Precios al Consumo. También puede reducirse la cuota, pero nunca ascender por situaciones como, por ejemplo, quedarse en paro el receptor. “Se corrige el desequilibrio económico en el momento de la ruptura, no en las situaciones posteriores”, explica Vives.

 

¿Cómo se rescinde la paga?

 

Si la situación económica del que la solicitó cambia (si consigue un empleo, recibe una herencia o se vuelve a casar, por ejemplo). “Mediante una demanda de modificación de medidas de divorcio, el deudor puede solicitar la rebaja o extinción de la pensión”, matiza. También se extingue si el beneficiario fallece, ¡pero no si lo hace el pagador! Deberán seguir pagándola los herederos.

 

¿Y si mi ‘ex’ no me paga?

 

Solo cabe interponer una demanda. Si es porque se niega a hacerlo a pesar de tener recursos (y solo en ese caso) podría suponer un delito penal por “abandono familiar”.

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