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Problemas con los Vecinos. ¡¿Qué Hago!

El 10% de los españoles denuncia cuando un vecino fuma en el ascensor o pone la música demasiado alta? ¿Denunciarles?lo hace pero, antes de llegar a este punto, existen estrategias efectivas que se pueden intentar para evitar conflictos.
Resulta curioso pero según las investigaciones nosotras discutimos más y peor. Retiramos el saludo a la primera de cambio (sobre todo, las menores de 25 años) y ponemos el conflicto a menudo en manos de la policía, en lugar de dialogar. En general, las mujeres tenemos más problemas (un 2%) con los vecinos que los hombres. Las principales razones: exceso de ruido, el impago de los recibos comunitarios y el volumen de la música. Quienes menos conflictos declaran tener son las menores de 35 años porque creen que la defensa legal es cara, que resolver el conflicto les quitará tiempo y que quieren evitar posibles represalias. ¿Y las que más discuten? Las mujeres entre 56 y 65 años, más aún si residen en chalets (adosados o independientes), frente a las que viven en pisos, al contrario de lo que ocurre con los hombres.
El ruido, el impago de las cuotas y los temas de salubridad son los principales responsables de los conflictos que se generan en las comunidades de vecinos, según un estudio sobre causas y consecuencias de conflictos vecinales en España de CPP Protección Legal, empresa de asesoramiento en diferentes ámbitos, entre ellos la vivienda. Según el informe, dos de cada tres españoles tienen (o han tenido) disputas con sus vecinos y uno de cada diez ha emprendido acciones legales de las que se deriva algún perjuicio económico. Sin embargo, la mayoría de las veces el coste es más psicológico que material, pero tan importante que constituye una de las principales razones por las que las personas acaban mudándose de casa.
Para aprender a manejar los conflictos y evitar situaciones extremas hay tres reglas básicas: conocer tus derechos y obligaciones, ser respetuoso y establecer un diálogo fluido con los demás.
Medidas diplomáticas contra el ruido.
La normativa depende de cada ayuntamiento pero, por lo general, si es necesario dar un toque de atención, la policía municipal suele dejar de margen hasta las 12 de la noche. En caso de obras, están prohibidas a partir de las 20 h y, en muchas localidades, los sábados por la tarde y los domingos. Te damos algunas pautas sobre cómo actuar en diferentes situaciones:

-¿Vas a dar una fiesta? Avisa personalmente a tus vecinos, dales una tarjeta con tu teléfono por si lo necesitan y diles hasta qué hora durará. Así evitarás que llamen a tu puerta para protestar antes de tiempo, nadie se pondrá nervioso y lo vivirán como un episodio puntual. Otra opción es poner un cartel en el ascensor: “Voy a celebrar mi cumpleaños hasta las 24 h. Intentaremos no molestar mucho. Para cualquier problema, llamad (y escribe tu número)”.

-Música... y simpatía. Si tocas algún instrumento, piensa que el vecino escuchará tu música. Hazle una visita de cortesía, pregúntale si hay horas a las que le resulte especialmente molesto y evita ensayar en ese tiempo.

-Obras. Según el estudio CPP, son fuente de conflicto en casi el 40% de los casos. ¿La solución? Primero, informar al presidente; luego, colgar una fotocopia del permiso en la puerta de tu casa, junto con un cartelito que diga hasta cuándo van a durar y el horario de trabajo de los operarios. Si paran para comer, especifícalo. Demostrarás respeto por la comunidad y te evitarás alguna denuncia.
 
Cómo enfrentarse a los impagos.
La crisis está pasando factura a las relaciones vecinales ya que cada día son más los impagos de gastos de comunidad o derramas. La clave para solucionar el conflicto no está ni en retirarle el saludo, ni enfrentarse al moroso, ni en esconderte si eres tú el que no puedes pagar.
-Afrontar el problema. Si la crisis te afecta tanto que no puedes pagar, asúmelo y comunícalo con sinceridad al presidente. Propón un aplazamiento, o una rebaja de la cuota mientras dure tu mala racha (luego pagarás los atrasos).
-¿Y si no pagan los otros? Es tarea del presidente de la comunidad avisar al vecino moroso de que no está al corriente de los pagos. No es tu problema directo y no debes intervenir, aunque te moleste, porque te creará enemistades inútiles. Si hay quien no abona una derrama porque no está de acuerdo con ella sólo queda la alternativa de ir a los tribunales. Pero, recuerda, no es un asunto personal; es la comunidad quien le tiene que llevar a juicio, no tú.
 
Lecciones magistrales de convivencia.
-Pelearse con los vecinos puede salir caro. Al 54% de los españoles litigantes les supuso unos 100 € de media en costes legales y/o reparación de daños. Antes de llegar a eso, agota otras posibilidades.
-Maleducados a la vista. Fuman en el ascensor, hacer mal uso de la piscina, tiran colillas o papeles en las zonas comunes... Las notas informativas no pueden con ellos, así que conviene pedir al administrador que dé un toque ‘personal’ a cada uno de estos irrespetuosos.
-El horario de la basura. Siempre hay alguien que se lo salta. ¿La solución? Si dejan la basura en la calle, antes de que saquen el cubo -en algunas localidades, está regulada incluso la salida de los cubos, después de las 22 h-, se les puede denunciar al ayuntamiento (las multas, cuando los pillan, suelen ir de 50 a 300 €). Si donde dejan la basura es en el descansillo o en el cuarto de basuras, se considera un problema de la comunidad, así que la única solución es hablarlo.

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