¿Qué garantía tengo si compro...?

Devolver o cambiar un producto defectuoso es un derecho que tenemos como consumidoras. Te contamos la garantía que tiene cada artículo.

Todos los productos de naturaleza duradera tienen una garantía legal cuya función primera es proteger al consumidor frente a los defectos de origen o los problemas prematuros que puedan aparecer. Toma nota.

 

Bienes nuevos: 2 años

 

De acuerdo con la ley, el periodo de garantía general para todos los productos nuevos es de dos años desde la fecha de la compra. Este derecho obliga al fabricante o al vendedor a reparar o sustituir ese bien sin que suponga gasto alguno para el comprador (e incluye los materiales, la mano de obra, el desplazamiento, etc.). Cuando no es posible sustituirlo o el plazo de la reparación es demasiado alto, el consumidor puede exigir una reducción del precio del producto o la cancelación del contrato de compra, con la consiguiente devolución del dinero.

 

Demostrar el defecto

 

Si el producto falla durante los primeros 6 meses desde la compra, la legislación presupone que el defecto es de fábrica y el consumidor no tiene que probar nada para que le apliquen la garantía, pero si el problema aparece tras los 6 primeros meses el fabricante o el vendedor pueden pedir al consumidor que demuestre por medio de un informe pericial o técnico que el mal funcionamiento ya existía de base. Pero es una posibilidad muy remota, sobre todo cuando el producto tiene un bajo precio. Es interesante saber que cuando se entrega un producto para su reparación el plazo de los 2 años de la garantía legal deja de contar hasta el momento en que lo devuelven ya reparado.

 

Segunda mano: 1 año

 

Los productos usados y puestos de nuevo a la venta tienen una garantía de un año siempre que se comercialicen en un establecimiento. No obstante, cuando el bien es vendido por un particular la garantía se rebaja a 6 meses.

 

Reparaciones: 3 meses

 

Los arreglos de piezas también tienen su garantía, en este caso de 3 meses, aunque la garantía legal de los 2 años haya expirado. Durante ese periodo de tiempo, si vuelven a estropearse las partes reparadas el servicio de atención al cliente tendrá que arreglarlo sin ningún coste.

 

Exclusiones de la norma

 

La Ley de Garantías se aplica sobre los bienes muebles de consumo privado. Eso significa que están excluidos de la norma los adquiridos mediante venta judicial, los servicios de agua, gas y electricidad, los productos de segunda mano comprados en subasta administrativa, los bienes inmuebles y las obras intelectuales.

 

Vivienda: de 1 a 10 años

 

Las garantías que regulan los bienes inmuebles son más amplias. Así, las viviendas edificadas a partir de 2006 tienen una garantía de un año para defectos de acabado (pintura, puertas, cristales ), de tres años para defectos funcionales como pueden ser las humedades y de 10 años para defectos estructurales o que afecten a la cimentación: soportes, vigas, forjados, muros de carga, etc.

 

Garantía comercial: un plus

 

Aparte de la legal, vendedores o fabricantes pueden añadir una garantía comercial que amplía los plazos de reclamación. Al ser voluntaria, el fabricante es libre de decidir qué cubre y por cuánto tiempo. La única exigencia es que debe entregarse siempre por escrito.

 

¿Y si la tienda exige entregar el producto con el embalaje original para efectuar la garantía?

 

“En ningún caso puede exigirse, con independencia de que así se publicite o se incluya en el contrato. Sería una cláusula nula. La pretensión de la conservación del embalaje no puede tener otro sentido que la reserva de la posibilidad de su nueva comercialización. Y, aun en caso de que pudiera ser reparado, este producto habría de ofrecerse como usado, nunca nuevo. Comercializar un producto reparado como nuevo es un grave fraude, sancionado administrativamente”, explica Eugenio Ribón, responsable de los servicios jurídicos de CEACCU.

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