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¿Qué ropa llevo a la oficina?

¿Hasta que punto puede exigirnos la empresa llevar una vestimenta determinada? A veces, la imposición de una forma de vestir responde a razones de imagen o de seguridad. Conoce todas las claves .

¿Hasta que punto puede exigirnos la empresa llevar una vestimenta determinada? A veces, la imposición de una forma de vestir responde a razones de imagen o de seguridad. Conoce todas las claves. Según el sector determinado, la vestimenta responde a razones de diversa índole.

 

La vestimenta que utilizamos en nuestro entorno laboral no determina nuestras competencias o credenciales, pero lo cierto es que sí influye en la percepción que tienen de nosotros o de la empresa en la que trabajamos. Según Diego Zala, jefe de estudios de La Escuela Internacional de Protocolo, "la cuestión de la vestimenta laboral está íntimamente ligada a la identidad corporativa de una compañía o institución y, por tanto, a la imagen que quiere proyectar hacia sus clientes."

 

Valores de la empresa

 

"Son varias las compañías que disponen de su propio Reglamento Interno de Protocolo en el que se indica la etiqueta a la hora de vestir", comenta Diego Zala. "En realidad, es una herramienta de comunicación para trasmitir los valores sociales de la marca", dice. El trabajador está obligado a cumplir con ese "dress code", siempre y cuando no atente contra sus derechos fundamentales.

 

Según el sector

 

Además del código interno, la vestimenta laboral está ligada a otros factores, como el tipo de trabajo, los usos sociales, la época del año y la cultura empresarial que vivamos. En ese sentido, no es recomendable el uso de joyas ostentosas, de un maquillaje excesivo o de escotes si trabajamos en una empresa con un código de protocolo riguroso. Si tenemos un tatuaje, tendríamos que taparlo. Más libertad para el vestir habría si trabajamos en el sector de la moda o en un ambiente creativo.

 

Vestir de uniforme

 

Ir uniformado al puesto de trabajo suele responder a tres razones fundamentales: higiene, salud y seguridad. Una enfermera, un empleado de hostelería, un trabajador de la construcción...todos deben usar uniforme siempre que la empresa así lo estipule. En este caso, la ropa de trabajo se convierte en una exigencia cuando está en juego la salud de los clientes y/o la seguridad de los trabajadores. Llevar un determinado uniforme también puede estar motivado por los "valores de la empresa".

 

¿Hasta dónde?

 

No existe una normativa legal que obligue a un empleado a vestir de determinada forma. De hecho, en el artículo 18.1 de la Constitución se reconoce "el derecho del trabajador a la intimidad personal y a la propia imagen". Por esta razón, cuando un empleado sienta que sus derechos fundamentales están siendo vulnerados, puede y debe apelar a la ley. Por otra parte, el artículo 38 de la Constitución, sobre libertad de empresa, protege a las compañías para que tomen todas las decisiones que sean necesarias.

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