¿Quién puede pedir el olvido digital?

Que nos vinculen a un hecho conflictivo, sea cierto o no, y que esos datos estén para siempre en Internet a la vista de cualquiera puede ser un lastre. Pedir que los borren es una posibilidad, pero no todo el mundo puede ejercer ese privilegio (a la infanta Cristina se lo han negado). Aclaramos dudas sobre el olvido digital.

¿Qué es?

Según la Agencia Española de Protección de Datos, supone “impedir la difusión de información personal a través de Internet cuando su publicación no cumple unos requisitos”. Incluye el derecho a “limitar la difusión de datos personales” en los buscadores cuando la información es obsoleta o irrelevante. 

El caso fallido de la infanta Cristina

Al finalizar el juicio del caso Nóos, los abogados de Cristina de Borbón quisieron recurrir la sentencia con la intención de abrir una vía que permitiera ejercer su “derecho al olvido digital” en Internet. “Tiene ganas de limpiar cualquier sombra de duda sobre su honorabilidad después de haber sido absuelta de los delitos fiscales por el caso Nóos”, argumentó uno de sus letrados. Con ello, pretendían que las imágenes en las que la infanta se muestra sentada en el banquillo de los acusados desaparecieran de las web. En principio, es un intento baldío, ya que en todo caso, dichas fotos solo podrían desaparecer de los buscadores; pero además, ese deseo choca frontalmente con la primera sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (del 13 de mayo de 2014) sobre olvido digital. En ella se dice que este derecho prevalece salvo que “el interesado tenga relevancia pública”. A día de hoy, la infanta sigue siendo un personaje público y como tal no tendría derecho a ser eliminada de Internet.

Regulado por la UE

Desde esa sentencia del Tribunal Europeo de 2014 todos los buscadores tienen la obligación de borrar de sus listas de resultados aquellos enlaces que violen ciertos derechos de un ciudadano, a petición del mismo. Para formalizar aún más el derecho al olvido digital, el Parlamento Europeo aprobó en 2014 un nuevo Reglamento sobre la Protección de Datos (que aunque ya se está aplicando, entrará en vigor en 2018) que permite la eliminación de datos cuando ya no son necesarios para la finalidad con la que fueron recogidos, cuando se haya retirado el consentimiento o cuando hayan sido tomados o tratados de manera ilícita. Sin embargo, este reglamento tiene algunas excepciones, y los datos no se retirarán, entre otros casos, cuando haya razones de interés público en el ámbito de la salud, el histórico o, también, el estadístico.

Cómo pedir a un buscador que borre tus datos

Para ejercer el derecho al olvido es imprescindible dirigirse en primer lugar a la entidad que trata los datos, en este caso el buscador. Google, Bing o Yahoo ya han habilitado en sus propias plataformas un formulario en el que los usuarios pueden realizar su petición. Desde 2014, Google ha recibido 722.075 solicitudes y ha evaluado para su retirada un total de 2.033.445 URL. Si el buscador no responde o el afectado considera que no ha recibido la respuesta adecuada, puede solicitar que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) tutele su derecho frente al responsable. En función de cada caso, la AEPD determinará si lo estima o no. Esta decisión es, a su vez, recurrible ante los tribunales.

Sin rastro en los medios o en el BOE

Al calor de esta necesidad de barrer para siempre la huella digital, han nacido numerosas empresas (Eliminalia, Bórrame, Teborramos o Deleteme) cuyo fin es precisamente eliminar de Internet el nombre y apellidos de las personas en los buscadores. Entre sus muchos servicios, estas compañías garantizan borrar el rastro de un nombre o de una marca en los medios de comunicación o encriptar los datos de una persona o de una empresa en los Boletines Oficiales del Estado. Asimismo, se encargan de borrar perfiles en redes sociales, fotos y vídeos virales o comentarios perjudiciales en foros y blogs.

También te puede interesar:

Continúa leyendo