¿Se acaba la hucha de las pensiones?

En los últimos años el Gobierno ha tenido que tirar de este fondo de reserva para completar el pago de las pensiones de 9,5 millones de personas. Ahora, con 15.195 millones de €, está bajo mínimos. ¿Significa que peligra el sistema?

¿Qué ocurre?

El pasado 1 diciembre el Gobierno decidió sacar 9.500 millones de € de ‘la hucha de las pensiones' y el día 20, otros 936 más para hacer frente a los pagos del mes: nómina y extra. Era la 5ª vez que recurría a este depósito el pasado año ante la insuficiencia de lo recaudado a través de las cotizaciones a la Seguridad Social. Con esta última operación, quedan unos 15.195 millones de € en la hucha, un 1,41 % del PIB.

Un fondo creado para casos de necesidad

Su nombre oficial es Fondo de Reserva de la Seguridad Social, aunque popularmente se conoce como ‘la hucha de las pensiones’. La idea de este fondo surgió en 1995 en los Pactos de Toledo y en 1997 se creó, sin embargo, hasta 2000 no recibió la primera aportación, que fue de 601 millones de €. Su fin es que la Administración del Estado cuente con una reserva de dinero para pagar las pensiones contributivas (jubilación, incapacidad permanente o viudedad, entre otras) en casos de necesidad, como pueden ser periodos de crisis en los que la Seguridad Social no recauda lo suficiente a través de las cotizaciones. Las pensiones no contributivas (de invalidez o jubilación cuando no se ha cotizado o no lo suficiente) se financian a través de los Presupuestos Generales.

Así funciona

El Fondo de Reserva se financia con los excedentes de ingresos de la Seguridad Social destinados a las pensiones contributivas y los excedentes de la gestión de las Incapacidades temporales de las Mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. El dinero recaudado se invierte en Deuda Pública y fondos de inversión, así como los intereses obtenidos. A pesar de que su misión es tener que el Estado tenga un dinero a su disposición para una serie de contingencias, la ley limita su uso, es decir, cada año no se puede sacar más que el equivalente al 3 % del gasto anual destinado a la financiación de las pensiones contributivas y su gestión. Sin embargo, este límite fue suspendido en 2012 para los siguientes 5 años, de modo que ahora en 2017 habría que renovar esa suspensión si así lo acuerdan las Cortes Generales.

Y así ha evolucionado

Desde los 601 millones de € ingresados en 2000, la hucha de las pensiones ha ido creciendo hasta 2011, en que se alcanzó la cifra de 66.815 millones de €. Ese mismo año (coincidiendo con el inicio de la crisis y el déficit de la Seguridad Social) se utilizó por primera vez y el fondo empezó a menguar. Año tras año, las cantidades retiradas han sido cada vez mayores hasta los 20.136 millones de € extraídos en 2016. Desde su creación se han retirado un total del 66.337 millones de €. Los expertos dicen que de seguir a este ritmo, en 2017 se agotará la hucha, pero para ello el Parlamento tendría que renovar la suspensión que limita su uso al 3 % del gasto anual en pensiones contributivas.

¿Hay formas de garantizar su sostenibilidad?

Todo el mundo se pregunta cuántos años durará el actual sistema de pensiones. Para que funcione como hasta ahora habría que tomar algunas medidas. Por el momento, el Gobierno ha anunciado una reforma exprés para primavera en la que valora sacar de la Seguridad Social las pensiones de viudedad y orfandad y que éstas se financien vía Presupuestos Generales. Con ello se ahorrarían 140.000 millones de € al año, un 14 % del gasto en pensiones. También se habla de crear un impuesto sobre el Estado del Bienestar. Por su parte, los sindicatos sugieren aumentar la cotización a la Seguridad Social, pero los empresarios se niegan porque aumentaría el coste por empleado. Como línea prioritaria está generar empleo, porque a mayor número de cotizantes (actualmente hay 17,5 millones), más recaudación tendrá la Seguridad Social.

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