¿Son seguros los transgénicos?

Un reciente informe de la élite científica norteamericana dice que, de momento, no hay evidencias científicas de que a la larga perjudiquen la salud.

Un reciente informe de la élite científica norteamericana dice que, de momento, no hay evidencias científicas de que a la larga perjudiquen la salud. Pero no todos opinan igual. Preguntamos a dos expertos.

 

Lo que dice el informe

La Academia Nacional de Ciencia, Ingeniería y Medicina (principal organismo asesor de EE UU para temas científicos) ha concluido en un reciente dossier de 400 páginas, que no hay ninguna evidencia de que los cultivos transgénicos sean dañinos para la salud o el medio ambiente. “Los datos disponibles no muestran asociaciones entre los alimentos modificados genéticamente y enfermedades o trastornos crónicos”, explica el informe.

 

A favor: “Contribuyen a conseguir una alimentación sostenible” 

Daniel Ramón Vidal delegado de la Comisión de Agroalimentación de ASEBIO (Asociación Española de Bioempresas).

“Desde hace muchos años el hombre ha seleccionado los mejores cultivos. Ahora, a través de ingeniería genética, lo hacemos de manera más eficiente. Después de veinte años de cultivo y más de treinta de experimentación, no tenemos un solo dato científico de peso, ni evaluación científica de una autoridad reguladora competente, que diga que suponen un riesgo para la salud mayor que los cultivos tradicionales. En mi opinión, no solo no son una amenaza, sino que son una de las posibles herramientas para conseguir una alimentación sostenible; eso sí, usada de forma inteligente. Han sido los alimentos más evaluados antes de otorgar permiso de comercialización.

 

Además, tienen muy poco impacto medioambiental, ya que su resistencia a las plagas supone un importante incremento de la productividad, con una reducción brutal en el uso de plaguicidas e insecticidas. Asimismo, es altamente improbable que generen resistencias a antibióticos. Ahora los transgénicos de segunda generación se modifican para obtener mejoras nutricionales en los alimentos y en su duración (arroz dorado, maíz con vitamina A y C, etc.)”.

En contra: “Puede que se estén produciendo daños no detectables”

Gabriela Vázquez miembro del área de Agroecología de Ecologistas en Acción.

“El informe de la NAS (Academia Nacional de Ciencia norteamericana) afirma que no se han encontrado datos concluyentes que indiquen que los alimentos transgénicos son perjudiciales para la salud. Sin embargo, también dice que los métodos utilizados para evaluarlos no han sido adecuados, y que por tanto es posible que se estén produciendo daños que no podríamos detectar. Es por esto que los titulares que han afirmado que el informe demostraba que son seguros resultan alarmantemente engañosos.

 

Esta falta de estudios fiables a largo plazo de que habla el informe, así como la incapacidad de detectar la aparición de nuevos alérgenos que se pudieran producir como consecuencia del uso de estas técnicas de ingeniería genética, son deficiencias que llevan muchos años siendo señaladas por el movimiento ecologista, y que los principales medios han pasado por alto. El informe añade también que, al contrario de lo que se dice habitualmente, estos cultivos no producen más que sus equivalentes no transgénicos, ni suponen un elemento clave para paliar el hambre en las zonas desfavorecidas”.

 

Mira la etiqueta 

A diferencia de Estados Unidos, en la Unión Europea es obligatorio etiquetar los productos que contienen OMG (Organismos Modificados Genéticamente), indicando su origen transgénico para que los consumidores decidan si quieren o no consumirlos. La leyenda que debe aparecer es: “Este producto contiene organismos modificados genéticamente”. Hay excepciones con los productos de segunda o tercera generación, como la leche o la carne de ganado alimentado con piensos transgénicos.

 

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