¿Te han perdido la maleta? Así se reclama

El procedimiento de reclamación es siempre el mismo. Tenlo en cuenta y no desesperes, la aerolínea debe hacerse responsable. A partir de los 21 días de retraso, tu equipaje se considera oficialmente perdido. Podrás reclamar una indemnización de hasta 1.300 euros a la compañía aérea.

El pasado año, casi 22 millones de maletas fueron mal gestionadas en todo el mundo, entre pérdidas, retrasos, deterioros y robos. Según IATA (Sociedad Internacional de Telecomunicaciones Aeronáuticas) sólo en Europa, la región con mayor número de incidencias, hay nueve percances de este tipo por cada mil pasajeros.

 

La mayor parte de los problemas ocasionados son retrasos en la entrega (81 %), mientras que sólo un 3,3 % de las maletas acaba perdiéndose definitivamente. Aun así, cualquier contratiempo puede estropearnos un viaje, u obligarnos a gastar una gran cantidad extra de dinero.

No ignores tu derecho a reclamar: cualquier incidente con tu maleta dentro del aeropuerto o durante un vuelo, según el Convenio de Montreal, es responsabilidad de la aerolínea.

Primeros pasos 

Lo primero que debes hacer es rellenar el Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR) en el mostrador de la aerolínea (si hiciste escala y volaste con dos compañías diferentes, podrás dirigirte a cualquiera de ellas) o en el de información general de AENA. Este documento deja constancia de que ha ocurrido un incidente con tu maleta y te permitirá reclamar más adelante.

Conserva una copia del PIR, tu billete y el adhesivo de facturación del equipaje, necesitarás toda la documentación que acredite que llevabas tu maleta.

Los plazos para formalizar tu reclamación ante la compañía son escrupulosos: 7 días por daños en el equipaje, 21 tras el aterrizaje por retraso, y a partir de los 21 y sin límite de plazo (aunque deberá ser lo antes posible) por extravío. Si te han robado la maleta, deberás denunciarlo en la comisaría de Policía más cercana.

Proceso de reclamación 

Si te han enviado tu equipaje con retraso, o lo han perdido, probablemente hayas tenido que comprar útiles de baño, ropa... Guarda los recibos de todo lo que hayas adquirido, para adjuntarlos al pedir una indemnización.

Muchas organizaciones de consumidores, como la OCU, ponen a tu disposición modelos de reclamación para que los rellenes y presentes ante la oficina de Atención al Cliente de la aerolínea. Preséntala en su mostrador del aeropuerto o envíala por correo certificado con acuse de recibo o burofax (estos procedimientos dejan constancia física) con una copia de todos los documentos que has ido almacenando.

La cantidad máxima por la que pueden indemnizarte es 1.300 euros (1.131 Derechos Especiales de Giro), según el Convenio de Montreal, a no ser que llevases algún objeto de valor. En ese caso siempre deberías declararlo antes del vuelo y contratar un seguro adicional, ya que después será difícil de verificar.

Si esto no te sirve, ve a juicio 

A pesar de que es su responsabilidad, las aerolíneas en muchos casos no responden a las reclamaciones. En ese caso, el siguiente paso es interponer una demanda judicial contra la aerolínea. Sólo la idea ya es tediosa, pero recuerda que es tu derecho, y que tienes un plazo de hasta dos años después del vuelo.

Sólo necesitas ir al Juzgado de lo Mercantil correspondiente a tu localidad (en la capital de la provincia), y presentar la demanda (en la web de CEACCU encontrarás un modelo) junto con todos los documentos originales. En muchos casos, la compañía intenta llegar a un acuerdo de indemnización antes de ir a juicio.

Según Eugenio Ribón, del Servicio Jurídico de CEACCU afirma que: “Los problemas relacionados con el equipaje son el primer motivo de reclamación en el transporte aéreo. Sin embargo, aunque la normativa es clara a la hora de establecer qué derechos tiene el consumidor y fija unas indemnizaciones automáticas, la reclamación ‘amistosa’ con frecuencia es ineficaz y la compensación nunca llega. Por eso, el equipo jurídico de CEACCU ha creado unos modelos de demanda judicial para que los usuarios puedan reclamar, sin coste alguno, en la vía más efectiva, los Tribunales. Se trata de utilizar una modalidad procesal, el juicio verbal, que permite interponer demandas sin pago de tasas y sin contratar abogado ni procurador, es decir, gratuitamente, para demandas de menos de 2.000 €”. 

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