Tu Antiguo Empleo Habla de Ti

Cuando en una entrevista de trabajo te pregunten por tu pasado laboral, mantén la calma. La clave del éxito es responder con diplomacia y sin dar más información que la necesaria.
Aunque no lo parezca, las preguntas relativas a nuestros antiguos empleos son un clásico de las entrevistas de trabajo. Pero ¿por qué los seleccionadores insisten tanto en ahondar en las relaciones con nuestros ex jefes, ex empresas y ex compañeros? “Porque el entrevistador necesita conocer tu experiencia profesional para valorar si te ajustas al puesto vacante y al equipo. Lo que busca es recabar toda la información sobre tus funciones y responsabilidades anteriores y las motivaciones que provocaron los cambios entre los distintos trabajos que has tenido”, explica Rita González, Responsable de RRHH de Randstad.
PREGUNTAS HABITUALES
“Explícame tu trayectoria laboral” y “¿Qué motivos te hicieron cambiar de trabajo?” son cuestiones que siempre se tocan. También las relacionadas con las competencias laborales y tu nivel de autonomía, tus logros, tus errores y cómo saliste airosa de situaciones comprometidas. “Te pueden pedir que expliques de qué forma organizabas tu tiempo o cómo gestionabas tu equipo”, detalla Susana Yus, consultora de selección de Adecco. Según las respuestas obtenidas, se pueden plantear otras preguntas como: “Teniendo en cuenta tu experiencia, ¿qué consideras que podrías aportar a este nuevo puesto?” o “¿Por qué quieres cambiar de empresa?” o “Qué es lo que más te interesa de nuestra compañía?”.
EVITA LAS CRÍTICAS
Si te llevabas mal con tus ex jefes o ex compañeros, mejor no lo comentes en la entrevista. “Puede inspirar desconfianza y dar la sensación de que eres una persona conflictiva. Al contrario, si contabas con un buen equipo y un ambiente agradable puedes resaltarlo, así demostrarás que valoras trabajar con buen clima”, recomienda Susana Yus. Nunca hay que referirse a los ex jefes de manera despectiva. “Si criticamos a nuestra antigua empresa, el entrevistador puede pensar que haremos lo mismo en el nuevo lugar de trabajo. Hay que extraer siempre lo positivo”, aconseja la experta de Randstad.
BUENAS RAZONES PARA CAMBIAR
Suele haber más de una razón por la que se deja un puesto de trabajo, así que debemos escoger las menos críticas y comprometidas. Nuevos retos profesionales, mejores oportunidades, adquirir experiencia y más responsabilidades suelen ser los motivos que más impresionan a los seleccionadores. Es aconsejable no alegar el aumento de salario como única razón; si tu salida se produjo por una reestructuración o despido, aporta referencias. “No se te ocurra inventártelas, porque siempre las comprobamos”, concluye Rita González.
LO QUE CONVIEN EVITAR 
1. Los excesos al valorarte. No te muestres demasiado modesta ni narcisista cuando te pregunten por tus funciones en trabajos anteriores.
2. Hablar de dinero. Al menos en la primera entrevista, no hables de tu antiguo sueldo.
3. Contestar con monosílabos. Si te hacen preguntas incómodas, no des una respuesta cerrada (sí o no); puede indicar que ocultas algo.
4. Criticar a tus ex empresas. No critiques la filosofía o política empresarial de las compañías en las que hayas trabajado.
Por: Verónica Palomo.

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